Ahora: la justicia de Morón resolvió hace instantes liberar a los 13 menores de edad que permanecían privados de su libertad luego del hallazgo de bombas tipo molotov en una vivienda de Hurlingham.
La resolución fue adoptada por la jueza de Garantías del Joven Karina De Luca, y deberá hacerse efectiva a lo largo del día. De todos modos, los sindicados permanecen ligados al expediente judicial mientras se sustancia el trámite judicial. Quienes siguen detenidos son los 7 adultos que estaban en la vivienda, que enfrentan una imputación por el delito de tenencia de material inflamable explosivo con el fin de contribuir a la comisión de delitos contra la seguridad común.
Según el planteo hecho por el funcionario, los menores acusados aceptaron declarar y dar su versión de los hechos, y en todos los casos expresaron que “desconocían” la existencia de esos materiales peligrosos en la finca, e incluso varios refirieron desconocer qué es una bomba molotov.
A partir de que el fiscal Pablo Cabrejas, de la UFI de Responsabilidad Penal Juvenil N° 2 de Morón, no solicitó la prisión preventiva y bajó la calificación del hecho a una tenencia simple del material inflamable, la pena en expectativa baja a un mínimo de tres años y un máximo de seis. Ahora resta resolver en los próximos días qué pasará con los mayores, cuyo trámite va por otra vía.
El allanamiento con el sorprendente hallazgo
Como informó Primer Plano Online, un allanamiento ordenado por la justicia en el marco de una causa por usurpación de vivienda derivó en 20 detenciones y el secuestro de 13 bombas molotov en Hurlingham. El caso provocó gran sorpresa entre los investigadores y dio origen a un expediente que tiene pocos antecedentes en el Departamento Judicial Morón.
Según pudo saber Primer Plano Online con fuentes de la investigación en curso, el expediente original se sustanció en la Fiscalía N° 3, a cargo del fiscal Mario Ferrario, a raíz de un conflicto entre dos familias, de las cuales una venía pagando un alquiler, aunque hay un contrato de locación vencido y no quieren dejar la propiedad, ubicada en la calle Subteniente Fernández al 1900.
Ante la negativa, los dueños de la casa radicaron la denuncia, en la que dejaron entrever que se sentían amenazados y que en la vivienda podría llegar a haber armas de fuego. Por ese motivo la justicia solicitó la realización de un allanamiento, para cotejar la presencia de armamento en el lugar.
Mayúscula fue la sorpresa cuando, al ingresar, el personal policial se encontró con el material explosivo e inflamable en formato de bombas molotov, con combustible ya en distintas botellas, y puntas de lanza. Además, uno de los ocupantes de la casa corrió y arrojó a un terreno lindero un arma calibre .22 que no tenía municiones ni estaba apta para el disparo. Ese revólver fue incautado por la Policía y puesto a consideración de la justicia junto al resto del material hallado.
Las familias de los adolescentes, todos de 16 y 17 años salvo una de 15, que es inimputable por edad, reclamaron su libertad inmediata asegurando que estaban en una reunión de amigos y que nada tienen que ver con el material encontrado. Incluso esta mañana marcharon a la sede de los Tribunales de Morón para hacer oír su voz.










