La Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº 6 del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil del Departamento Judicial Moreno-General Rodríguez requirió la elevación a juicio de la causa seguida contra Clotilde Beatriz Lezcano (19) Enzo Brandon Daniel Benítez (24) y dos mujeres menores de edad, imputados por el homicidio de Luis María Schroeder (72) descubierto el 22 de junio de 2024 en su vivienda del barrio cerrado Terrazas del Sol. Lo atacaron bajo la modalidad viuda negra.
De acuerdo con la investigación, la víctima conoció a través de una aplicación de citas a una de las menores imputadas -que se hizo pasar por mayor-, quien lo acompañó hasta su domicilio. Allí la joven le suministró sustancias estupefacientes con efecto sedante, lo durmió y, en cumplimiento de un plan previamente acordado, salió en búsqueda de sus cómplices para desvalijar la finca.
Pero algo salió mal y Schroeder recuperó la conciencia antes del tiempo estipulado. En esas circunstancias el hombre, dueño de una empresa de fabricación de hidromasajes, fue nuevamente reducido: lo ataron de pies y manos, lo golpearon con salvajismo y finalmente lo asfixiaron con un cinturón para matarlo. Luego la banda escapó del lugar con la camioneta Volkswagen Amarok de la víctima, armas de fuego, dinero y pertenencias personales.
La grave imputación a la banda y la pena en expectativa
La fiscalía calificó los hechos como homicidio agravado criminis causa para procurar la impunidad y consumar el despojo, cometido con concurso premeditado de dos o más personas, en concurso real con robo agravado en poblado y en banda, por la participación de menores de edad y por suministro de estupefacientes en el caso de Lezcano. En cuanto a Benítez, se le imputa homicidio en ocasión de robo agravado por la intervención de menores de edad. La pena en expectativa es perpetua.
El caso, que generó gran conmoción en la comunidad de Moreno, será juzgado tras el pedido formulado por la fiscal Alejandra Piqué, que trabajó la causa con su secretario, Sebastián Dileo. Actualmente todos los integrantes de la banda se encuentran privados de su libertad: los dos mayores están a disposición del Juzgado de Garantías Nº 2 de Moreno y las dos menores del Juzgado de Garantías del Joven Nº 1 de ese Departamento Judicial.

El hecho fue descubierto luego de que el hijo de Schroeder no pudiera comunicarse con su padre, que no le respondía los mensajes ni le atendía las llamadas. Por eso se acercó hasta el domicilio ubicado en la calle Mármol al 200, entre Camili y Rivadavia, y se encontró con el hombre tirado en el piso del baño, maniatado y ya sin vida. De inmediato llamó al 911 para informar de la situación y una comitiva policial se dirigió a la vivienda. Allí se constató el fallecimiento producto de una muerte violenta.
La investigación que permitió las detenciones
La causa originariamente tramitó en la Fiscalía Nº 2 del Departamento Judicial Moreno-General Rodríguez, desde donde se tramitaron las primeras medidas de prueba para esclarecer el hecho. Y así, mediante cámaras de seguridad públicas y privadas, pudieron establecer que la víctima llegó a su vivienda a las 19.52 de aquel día a bordo de la camioneta de su propiedad.
Ingresó con la joven como acompañante, con la que había acordado una cita por la aplicación Tinder. En el interior del barrio transcurren poco menos de tres horas hasta que a la joven se la ve salir por una puerta lateral del complejo. Y regresa, un minuto después, acompañada por otras dos mujeres. Ya en la madrugada del día siguiente, a las 2.33, se observa cómo esa camioneta ingresa al Acceso Oeste.

Según pudo saber Primer Plano Online, la víctima ya tenía antecedentes de hechos similares: le habían robado dos veces de la misma manera en otro domicilio de Pacheco. En la pesquisa el primer detenido fue Brandon Benítez, el conductor de la Fiat Fiorino en la cual las dos mujeres que acompañaron a la viuda negra llegaron hasta las adyacencias del domicilio de Schroeder.
Lo identificaron por ese rodado mediante el anillo digital de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y luego por la antena del celular que le sustrajeron a Schroeder. Además, sus huellas dactilares aparecieron en un televisor que se llevaron de la casa. A Schroeder también le sustrajeron, además de la camioneta, el celular IPhone, dinero en efectivo, un arma calibre .9 milímetros, un fusil de asalto y otros objetos de valor.
Y fue justamente Benítez quien, en su declaración testimonial, contó quiénes era dos de las mujeres a las que trasladó al lugar. Es una adolescente menor de edad que, vaya casualidad, está detenida en otra causa idéntica ocurrida en Tigre. Luego cayó la otra sospechosa: se trata de Clotilde Lezcano, quien fue detenida en una vivienda de la Villa Zavaleta de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La menor restante fue detenido en otro procedimiento y también espera el juicio.











