Sergio Báez (18), conocido bajo el apodo de ‘Moro’, es uno de los delincuentes juveniles más populares de Moreno. Está acusado de ser parte de una banda que participó en más de 300 hechos graves (leyó bien la cifra: 300) que atemorizada la zona de Villa Anita y Barrio 2000. Su amplio prontuario criminal comenzó cuando tenía 15 años y participó de robos con armas de vehículos de diversa gama y hasta de celulares.
Había varios elementos que el joven usaba en su favor. El principal: no tenía documentos y así lograba eludir a la Policía. “La Ley de Minoridad veda la posibilidad de que los menores sean fichados. Por eso, al estar indocumentado, cuando era aprehendido mentía en sus datos personales”, indicó una fuente de la investigación consultada por Primer Plano Online.
Aquellas aventuras delictivas de Báez no terminaron, sino que cambiaron de destino. Cuando se supo encerrado y varios de sus cómplices fueron cayendo en distintos hechos, prefirió tomar sus cosas y alejarse de su zona de confort. La Policía le siguió el rastro, pero no había podido establecer dónde se refugió. El pedio de captura sobre su persona quedó vigente e inserto en el sistema.
Moro, el delincuente juvenil al que la ambición lo cegó
Sergio Báez había logrado desaparecer del radar en su nuevo destino, a donde se refugió. Cambió su apariencia y en el barrio era inicialmente “un pibe más”, al que no le interesaba la socialización. Y siempre estaba rodeado por un mismo círculo íntimo, que integraba su novia y tres jóvenes que luego se confirmó eran integrantes de su gavilla delictiva.

El tema es que la ambición lo cegó. “Salió del ostracismo y reapareció en el radar producto a enfrentamientos con vecinos que lo denunciaron por venta de drogas”, describió otro vocero de la pesquisa. ‘Moro’ se cruzó con habitantes de su zona que se dieron cuenta lo que hacía y se cansaron de ver episodios de violencia alrededor del domicilio que ocupaba.
Sin ir más lejos, la semana pasada estuvo involucrado en tres hechos graves en el barrio que hicieron estallar la furia vecinal y se terminó su anonimato. A partir de disparos contra una vivienda de la calle Juana Azurduy al 400, en donde un vecino resultó herido de bala en la cara, la justicia activó un total de 8 allanamientos simultáneos para intentar dar con ‘Moro’.
Báez fue detenido en medio de un fuerte operativo policial en el barrio. Junto a él cayó su novia, quien tenía una orden de detención previa por el delito de tenencia de estupefacientes con fines comerciales y robo agravado. También otros tres mayores a quienes se les imputan los delitos de tenencia de estupefacientes y tenencia de armas de fuego.
‘Moro’ quedó a disposición de la fiscal Alejandra Piqué, de la UFI Nº 6 de Departamento Judicial Moreno-General Rodríguez, quien junto a su secretario Sebastián Dileo investigó a la banda que supo integrar Báez y a su nueva organización delictiva.












