Aquel 25 de julio la vida de Roberto Lázzaro y Adriana Nieves cambió drásticamente para siempre, así como la de su hijo Facundo. Sonó el celular de madrugada con su otra hija, Malena, en la ruta rumbo a San Bernardo para pasar unos días con una amiga. El destino era la casa de una de sus abuelas y la ilusión toda. La joven vecina de Castelar norte había adelantado horas en el trabajo para poder disfrutar del descanso.
Pero el destino tenía otros planes para ella. A la altura del kilómetro 149 de la Ruta 2, una autovía que estaba limpia de tráfico y sin ningún tipo de impedimento como agua de lluvia o neblina, la unidad perteneciente a la empresa Rutatlántica volcó sin ninguna explicación posible más que un error humano. O se quedó dormido el chofer o se distrajo con el celular: no hay otra hipótesis hasta el momento en la investigación que lleva adelante el titular de la Fiscalía Descentralizada Nº 10 de Chascomús, Jonatan Robert.
Por pedido expreso de su familia este medio no publicará fotos de malena
Primer Plano Online hace más de una semana que intenta conversar con la familia de Malena para saber de ella, de su estado de salud y de lo que saben del hecho. Y esta mañana, vía telefónica, pudo contactar a su padre Roberto, que aceptó conversar con este medio ahora que sabe que su hija ya está un poco mejor, aún en un estado muy delicado. “Estamos, poniendo lo mejor de nosotros para poder sacarla adelante, que es lo único que nos interesa”, comenzó la charla.
La joven, de 18 años, se desangró en dicho siniestro, dejaron de funcionar todos sus órganos y sufró tres infartos, dos operaciones y con el final trágico de la amputación de su brazo derecho. Todo ello, luego del vuelco del micro y en tan sólo 24 horas. De un cuadro gravísimo de salud se está reponiendo. “Acá estamos, dándole toda la fuerza del mundo y agradeciendo las infinitas muestras de amor que nos llegan día a día”, se sinceró el papá.
“Male es vida, una guerrera. Ella es música, toca la guitarra, actúa, hace deportes, estudia, trabaja, está llena de proyectos. Es una chica que ama la vida y que tiene muchas ganas de vivir. Pese a que los médicos nos informaban que habían mínimas posibilidades de sobrevivir, acá la tenemos, aferrada a quedarse con nosotros en este mundo terrenal. Malena es milagrosa”, agregó el padre.
Su voz se oye compungida, aún conmovida por el impacto emocional. La chica luego de estar internada en el hospital San Martín, de La Plata, en terapia intensiva durante 12 días, fue trasladada ayer martes a un sanatorio privado de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a la espera de poder pasar a una sala de cuidados intermedios.
La gratitud con el servicio de emergencias y el dolor con la empresa Rutatlántica
“Queremos expresar una gratitud enorme, infinita, con el sistema de emergentología bonaerense. Male estuvo inicialmente en el Hospital de Chascomús y luego la derivaron acá al hospital San Martín de La Plata. Desde bomberos, rescatistas, el helicóptero, que siempre estuvo a su disposición, y los médicos que sacaron adelante a mi hija: a todos estaremos eternamente agradecidos. La salud pública en Argentina es un orgullo mundial”.
La colosal contención de la familia y allegados a Malena es inversamente proporcional al desprecio que sienten para con la empresa Rutatlántica, a la que pertenece el micro que la chica abordó en la terminal de Morón. Del siniestro vial en sí saben poco, porque hasta ahora toda su ocupación, mente y alma estuvo puesta inconmensurablemente en la salud de Malena.
“No hay muchas explicaciones para no estar convencidos que los choferes son dos asesinos al volante. Ambos estaban durmiendo mientras conducían un micro con 49 personas a bordo, entre ellas mi hija. No fue una fatalidad: fue una tremenda e inexplicable negligencia”, afirmó Roberto. En el mismo momento del hecho, la justicia secuestró los celulares del conductor, identificado por fuentes oficiales como José Francisco Frías (37) y de su acompañante José Gómez (35).
Además, por protocolo, ambos fueron sometidos a controles de alcoholemia y al narcotest, que dieron resultado negativo. Lo que puso saber este medio, de todos modos, es que la imputación formal recaerá sobre Frías, quien manejaba al momento del vuelco: permanece en libertad, con cargos por lesiones culposas agravadas. Y que la empresa deberá responder por la demanda civil de las 49 personas que viajaban en el rodado.
“Yo soy un tipo de laburo, trabajo con gente. Y si uno de mis empleados hubiera hecho algo similar yo hubiese estado al lado de las víctimas. En cambio, esta empresa nos dejó abandonados, en una ruta, sin ayuda económica ni asistencia de ningún tipo. Sé que el dueño de la compañía es Federico Dowd y espero que este mensaje le llegue y todo el mundo sepa la porquería de persona que es”, enfatizó.
La evolución de Malena y su estado psicológico tras el impacto de la noticia
Malena viajaba en la parte delantera del micro, sentada con su amiga. “Se llevó la peor parte. Hubo otro nene que también estuvo grave y a punto de perder el brazo, pero pudo salir adelante”, supieron papá y mamá de la joven vecina de Castelar.
Lógico: desde ese momento, la vida familiar está abocada plenamente a la asistencia de su hija. Se instalaron en el hospital y conversan a diario con profesionales médicos para saber de la evolución sanitaria. Tener cansancio no forma parte del diccionario cuando semejante desgracia toca a la puerta.
“Es muy duro tener que hablar con mi hija y explicarle lo que pasó. Ella todavía lo está procesando: llora, grita, se ríe, intenta estar tranquila pero psicológicamente el golpe es muy fuerte. Es un proceso normal”, concluyó Roberto, mientras espera por entrar a ver a Malena y recibir la sonrisa de cada día.
Por último, la familia pidió la solidaridad de aquellas personas que hayan presenciado los acontecimientos sucedidos brinden sus testimonios, que serán “prueba fundamental” a fin de esclarecer el hecho.












