El Ministerio de Seguridad de la Nación informó ayer la detención de José Saracho, uno de los motochorros que el 6 de diciembre de 2017 le intentó robar el teléfono celular a Sofía Liria en las puertas de una heladería ubicada en la calle El Rancho al 3600, en Villa Udaondo de Ituzaingó, y le pegó un tiro en la nuca.
La víctima por entonces tenía 13 años y protagonizó un verdadero milagro de vida, del que Primer Plano Online dio cuenta en varias ocasiones. El imputado tenía pedido de captura desde poco después del ataque y, desde entonces, permanecía evadiendo la acción de la justicia.
Según precisaron desde la cartera nacional, las tareas de campo y el seguimiento de redes sociales permiten establecer que entre enero y febrero se había instalado en un Hotel Pensión de la localidad de Villa Elisa, en Paraguay, en donde también trabajaba.
Ante la información conseguida, tomó intervención en su búsqueda personal del Comando Unificado Federal de Recaptura de Evadidos (C.U.F.R.E) a través de tareas coordinadas por la Dirección de Investigación Criminal de Gendarmería. Por una cuestión jurisdiccional la detención fue ejecutada por agentes del Departamento Antisecuestros de la Policía Nacional del vecino país: cuando abordaron a Saracho, el sospechoso se identificó con un documento de identidad falso.
Posteriormente se efectuó el trámite de expulsión por Migraciones de Paraguay. Allí, el detenido fue entregado al personal del Escuadrón 16 Clorinda y la Unidad de Investigaciones de Formosa de Gendarmería en el Puente Internacional San Ignacio de Loyola.

Desde entonces quedó formalmente a disposición del juez Ricardo Fraga, titular del Juzgado de Garantías Nº 2 de Morón, y de la fiscal María Alejandra Bonini, de la Fiscalía Descentralizada Nº 2 de Ituzaingó. Se espera que pueda ser indagado por la funcionaria judicial el próximo martes, cuando se complete su traslado.
LA NOCHE TRÁGICA QUE DIO LUGAR AL MILAGRO
Aquel 6 de diciembre, Sofía había ido a tomar un helado con su prima. Era la primera vez que salían juntas y apenas a cinco cuadras de sus casas. Estaban en la puerta de la citada heladería cuando dos motochorros las abordaron. El sujeto que viajaba como acompañante bajó del vehículo y le exigió la entrega del teléfono a la chica, que lo único que hizo fue darse vuelta. En esas circunstancias recibió un tiro atrás de la oreja que la dejó al borde de la muerte.
Lo que vino después es una historia en donde la vida se hizo lugar a los codazos y le pidió a la muerte que se corra. Sofía sobrevivió, realizó un extenso tratamiento para seguir adelante y hoy tiene 20 años, trabaja y se dedica a llenar su cuerpo de tatuajes para tapar heridas. Anoche, en un breve intercambio de mensajes con Primer Plano Online, tanto su papá Pablo como ella agradecieron por seguir de cerca el caso, algo que es característico de este medio.
ARCHIVO: PAPÁ Y MAMÁ DE SOFÍA A UN MES DEL DISPARO
Como se recordará, el otro motochorro que atacó a Sofía, Lucas Gastón Cubillas, fue condenado a 15 años de prisión por los delitos de homicidio agravado por el uso de arma de fuego criminis causa en grado de tentativa, robo agravado por el uso de arma de fuego y portación ilegal de arma de fuego de uso civil, todos en concurso real entre sí.
En un juicio realizado en los tribunales de Morón, el imputado se declaró culpable en la primera audiencia del debate y hasta pidió disculpas por lo que hizo. “Me hago cargo, fui yo. Estoy arrepentido”, expuso.
A Cubillas lo detuvieron a principios de diciembre de 2018 (un año después de balear a la chica) en un procedimiento de rutina que terminó con un enfrentamiento armado en la localidad de Ciudad Evita, en La Matanza.
Llevaba en su poder una pistola 9 milímetros y tres de sus secuaces con los que había salido de raid delictivo se dieron a la fuga en un vehículo automotor robado: terminaban de cometer una entradera.










