Ezequiel Caramanna hace tres noches que no logra conciliar el sueño. No puede sacarse de su mente la imagen de su hermano Alexis Leonardo Daniel Gutiérrez cayendo desde el andamio en el que trabajaban. “Cuando caía me gritaba que lo ayude. Y no pude hacer nada. Me cagaron la vida para siempre”. Eriza la piel su relato, que forma parte de una entrevista telefónica con Primer Plano Online.
Como informó este medio, el chico murió por las heridas que le provocó la caída al vacío desde un octavo piso de la edificación que se erige en Santa Fe 652, pleno centro de Morón. Recién arrancaban su labor diaria como balancineros el miércoles pasado cuando, luego de completar la primera parte intentaron bajar la estructura que los sostenía.
“Hicimos la primera uña, y fuimos a bajar el andamio para seguir cargando. Cuando yo hago palanca con la manija se sale todo de golpe, y ahí caímos: yo contra una pared, mi cuñado contra otra y a mi hermano el tablón le apretó la pierna y lo chupó para abajo”, relató Ezequiel.
Ante la rotura del andamio cayeron los tres al vacío, pero tanto Caramanna como su cuñado quedaron suspendidos en el aire por el arnés. De todos modos tuvieron heridas: golpes él y fractura de costillas su familiar. Aunque, claro está, la peor parte la llevó Alexis. Como balancineros su tarea es el revoque exterior, como para dejar finalizada la paredes así los pintores culminan la obra.
“Hace un mes y medio que trabajábamos en esa obra. Estábamos en negro, no teníamos casco, zapatos, los malacates y los balancines están todos rotos. Nosotros llegamos a trabajar a través de Víctor Rojas, un albañil que me llevó a la obra y me presentó al contratista. Así empezamos a trabajar”, detalló Ezequiel.
Se trata de una obra ejecutada bajo proyecto y dirección del ingeniero José Antonio Russo (matrícula 44783) y cuya construcción está a cargo del también ingeniero Roberto Trotta (matrícula 47887). El expediente cuenta con habilitación de parte del Municipio de Morón desde septiembre de 2022, y es para ser destinado a la edificación de vivienda multifamiliar. La empresa propietaria del emprendimiento es Clamaco S.A.
El muchacho, aún quebrado por el dolor, no tiene pruritos en contar sus sensaciones de lo ocurrido, y con un dejo fuerte de indignación. “Ahí con nosotros hubo abandono de persona. Nadie nos preguntó cómo estábamos, sólo salieron corriendo para la esquina el capataz de la obra y el dueño de la firma. Encima en la comisaría el dueño de la construcción, Roberto Trotta, dijo ‘a estos negros los arreglo con 500 lucas’”, reveló.

Ezequiel fue el jueves a la Fiscalía, a la Municipalidad de Morón y pasó por la obra, en donde continuaban trabajando “como si nada hubiera pasado”, narró molesto. Efectivamente, este medio confirmó que la edificación no está clausurada. “No piso nunca más ese lugar”, señaló el hermano de la víctima.
Los hermanos cobraban 80 mil pesos por semana por jornadas laborales que empezaban a las 7.30 y terminaban a las 17. El mayor viajaba desde Marcos Paz, y el menor desde General Rodríguez, donde vivía. No les pagaban ni comida ni bebida ni transporte: todo eso corría por cuenta de ellos.
Para Ezequiel, Alexis era su orgullo. El hermanito menor con el que trabajaba estaba en pareja hacía tres años con su novia, que a su vez es mamá de un nene de 10 años al que él criaba y amaba como propio. Hoy todos son llantos en la casa familiar, en donde recién ayer viernes pudieron velarlo. El entierro, de todos modos, no pudieron hacerlo porque el cadáver volvió a la morgue.
“Queremos justicia, no nos interesa la plata. Quiero que paguen por lo que le hicieron a mi familia”, cerró Ezequiel. La causa, todavía caratulada como averiguación de causales de muerte es investigada por la Fiscalía Nº 5 de Morón, a cargo de los fiscales Marisa Monti y Claudio Oviedo. Los allegados de Alexis no descartan marchar para hacer notar su dolor.











