“Sacate el buzo. ¿No tenés calor? Sería mejor que te saques algo de ropa porque no vas a aguantar así diez horas”. La insinuación, planteada a modo de exigencia, fue expresada por el dueño de la fábrica textil ubicada en la calle Maza al 600, en Morón sur.
La destinataria fue Ailén (ella autorizó a que se publique su nombre), una chica de 19 años que se presentó el martes a trabajar por primera vez en el establecimiento fabril y duró poco más de dos horas de un calvario que jamás imaginó.
“Después de eso, pese a que había mucho espacio porque la fábrica es grande, empezó a apoyarme, a pasar cerca de mí y tocarme la cola y a decir cosas ofensivas mordiéndose los labios. Además, se sonreía y se bajaba la gorra para que no le vea la cara”, contó la joven a Primer Plano Online. En el medio, además, palabras de descalificación hacia el desempeño laboral que mantenía.
Todo comenzó cerca de las 7.50 del martes pasado y terminó antes de las 10, cuando la chica se retiró del lugar visiblemente conmocionada por lo que terminaba de vivir. Después de hablar con sus seres queridos más cercanos se presentó en la Comisaría de la Mujer y la Familia de Morón a realizar la respectiva denuncia.
Al enterarse de lo ocurrido, su propio padre se presentó en la fábrica junto a vecinos y amigos y, entre varias personas golpearon al acusado, que terminó con su boca ensangrentada. También fue agredida su hija, que intentó defenderlo de la furia ciudadana con un cuchillo en sus manos.
La oferta laboral era con una paga de 100 mil pesos mensuales inicialmente, con una suba a 150 mil en el segundo mes y luego otro incremento, además de ser puesta en blanco
Ailén recibió varios mensajes en las últimas horas de mujeres que pasaron por idéntica situación. El imputado les pedía fotos de cuerpo completo para mantener una entrevista de trabajo, de las uñas, y las citaba luego a mantener charlas individuales. En la mayoría de los casos salían espantadas y, por diferentes motivos, no radicaron presentación alguna.
Varios vecinos, asimismo, le enviaron mensajes para solidarizarse con ella y le explicaron que fueron testigos de episodios de violencia incluso con su propia familia. El acusado, Leonardo Javier G., fue notificado del inicio de una causa en su contra por averiguación de ilícito, que quedó radicada en la Fiscalía Nº 3 de Morón, a cargo de la fiscal Valeria Courtade.










