Lautaro Alvaredo fue a bailar con amigos por tercera vez en su vida. A sus 19 años, una pelea dentro del boliche Cirux, ubicado en Luro y Obligado de Laferrere, terminó de la peor manera: a la salida lo golpearon salvajemente, le fracturaron el cráneo y terminó con muerte cerebral esta mañana. Tan dramático como se lee.
Por el brutal ataque hay otro sujeto identificado: se trata de Ian Agustín Noguera Galeano, de su misma edad, quien continúa prófugo. Para la justicia es el autor del crimen y está siendo buscado intensamente por la Policía: esta mañana realizaron un allanamiento en su casa y la mamá reconoció el incidente, pero explicó que se había ido del lugar con el padre, no sabe a dónde. Ese procedimiento fue en un domicilio de la calle Víctor Hugo al 2400, de la localidad de Altos de Laferrere.

“Era la tercera vez que Lautaro salía a bailar. La condición era que fuera y volviera en un remis, pero me lo mataron igual”, relató Diego, su papá, visiblemente conmovido y todavía sin poder entender qué pasó. Mientras aguarda el protocolo del Incucai para la donación de órganos, para la justicia, el cuadro del muchacho es “jurídicamente fallecido”.
La investigación del caso está a cargo del fiscal Matías Folino, de la UFI Temática Homicidios de La Matanza, quien recibió la causa minutos antes del mediodía y ya ordenó medidas de prueba. Si bien el hecho ocurrió en el amanecer del domingo, la denuncia de la madre de Lautaro fue presentada el lunes por la tarde: estuvo todo ese tiempo ocupada de su hijo.

“Mi hijo no está más. Y no lo puedo creer”, cerró su testimonio Diego en medio de un llanto desgarrador, en donde alcanzó a pedir ayuda a quien haya visto algo y repudió las demoras que hubo para que atiendan a su hijo. “Esto no puede seguir así. ¿Cuántos Lautaros vamos a tener para que algo cambie?”, finalizó.










