Dura condena para mecánico pedófilo de Hurlingham: filmó cómo abusaba de su nieta y distribuyó imágenes por redes

Entre septiembre y diciembre de 2020, en el interior de un auto Volkswagen, modelo Voyage estacionado en una vivienda de la calle Aconcagua al 1.900 de Hurlingham, un sujeto que convivía con una menor de seis años por entonces abusó sexualmente de la nena, nieta de su pareja. El pervertido, además de cometer las vejaciones, filmó la situación y distribuyó el material por distintas redes sociales.

A partir de esa actividad, que está catalogada como delito (no sólo la  tenencia sino también la distribución de material de sexo explícito en donde hay menores como víctimas debido a que personas de menos de doce años no pueden consentir válidamente ningún tipo de acto sexual), se activaron las alarmas de la ONG National Center For Missing and Exploited Children, con sede en Estados Unidos, que puso en alerta a la justicia argentina del material que estaba circulando en la web. Eso dio origen al conocido como operativo Noche de Paz, del cual dio cuenta Primer Plano Online en la Navidad de 2020.

La mochila, otro de los elementos que permitieron la identificación de la menor víctima de los abusos

Así, en el domicilio mencionado fue detenido el mecánico Adrián Graff, en principio bajo los cargos de tenencia y distribución de imágenes de explotación sexual infantil. Pero en el mismo allanamiento en su casa, realizado por la Fiscalía Nº 5 de Morón a cargo de los fiscales Claudio Oviedo y Marisa Monti, hubo elementos que hicieron sospechar que había algo más: los videos coincidían con la escenografía del lugar. Es decir, no era sólo distribución: en esa casa se habían grabado los videos, o sea que ahí se configuraba la producción de material de esa índole.

En el teléfono de Graff especialistas del Cuerpo de Investigaciones Judiciales de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires hallaron un total de 54.809 archivos de imágenes, de las cuales 587 contienen material de explotación sexual infantil. Y se confirmó la sospecha: la víctima fue la nieta de la pareja de entonces del acusado, una nena que tenía seis años en esa época. La identificaron por un oso de peluche, la ropa que aparecía en las filmaciones y una mochila. Aberrante por donde se lo mire.

Ahora, el Tribunal Oral Criminal Nº 5 de Morón, integrado por los jueces Carlos Roberto Torti, Rodolfo Castañares y la jueza Julia de la Llana, condenó al mecánico pedófilo a la pena de doce años de prisión por considerarlo autor de una sumatoria de delitos, entre los que se encuentran el abuso sexual gravemente ultrajante, agravado por ser la víctima menor de 13 años y de su entorno familiar, producción de imágenes sexuales, tenencia y distribución de ese material.

Adrián Graff, el pervertido que terminó condenado a doce años de prisión por la justicia de Morón

Pero lo más impactante del fallo, y que abre un nuevo panorama en la persecución de este tipo de depredadores sexuales cibernéticos es que la justicia le impuso la figura de corrupción de menores agravada, es decir, considera que semejante aberración a la que fue sometida la nena influye en el normal desarrollo de la sexualidad de la víctima.

Cabe recordar que la mamá de la nena había reconocido a su hija como la menor abusada en los videos, lo que hizo que la evidencia sea tan contundente que Graff pidiera perdón en el juicio. “Estoy muy arrepentido tengo mucha vergüenza por lo sucedido”, señaló en el debate. Y, sobre la víctima, remató: “la quería y la sigo queriendo como mi nieta”.

Lo más visto

Artículos destacados

¿Lo leíste?

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img