Asesinaron a un efectivo policial y a un trabajador durante un sangriento asalto a una carbonera en Zárate. El atraco fue cometido por una banda fuertemente armada e integrada por cinco malvivientes, que lograron escapar y están siendo intensamente buscados.
El agente Osvaldo Cantero (25), perteneciente al Comando de Patrullas de ese distrito, fue baleado en el estómago al llegar al lugar y falleció en el hospital mientras era operado. Mientras, el sereno de la fábrica, identificado como Luciano Padrón (22) también fue ejecutado por los delincuentes luego de forcejear con uno de ellos y recibir un disparo en la cabeza.
Otro policía, en este caso el sargento Ezequiel Romelio (37), miembro del Grupo de Prevención Motorizada (GPM) de Zárate, resultó herido en lo que fue definido por fuentes de la investigación como “una balacera interminable”. Tanto el ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, como el jefe de la Policía, Daniel García, estuvieron toda la noche en la escena del crimen.
Según logró reconstruir Primer Plano Online con fuentes policiales y judiciales, el hecho sucedió sobre la Ruta 193, a la altura del kilómetro 12.800, en una zona descampada. Fue el yerno del propietario de la carbonera quien se dio cuenta de lo que estaba pasando y alcanzó a dar aviso al 911, lo que ameritó la rápida presencia de la fuerza.
El tema es que cuando llegaron los uniformados en tres rodados “fueron recibidos por una lluvia de balas”, que hirió de gravedad a Cantero y a su compañero Romelio. Al rato se confirmó el deceso del primero de los heridos mientras que el otro estaba baleado a la altura del muslo de la pierna derecha, fuera de peligro.
La Policía instrumentó un operativo cerrojo por caminos rurales y las rutas cercanas, pero hasta el momento los malvivientes siguen prófugos. El caso es investigado por la fiscal Andrea Palacios, de la Fiscalía Nº 7 del Departamento Judicial Zárate-Campana, que instruye actuaciones por los delitos de homicidio, tentativa de robo, atentado y resistencia a la autoridad.










