Violento robo en una fábrica de sándwich de miga en pleno centro de Morón. Tres delincuentes armados sorprendieron a uno de los repartidores, ingresaron con él cuando regresaba al domicilio y se alzaron con un botín de medio millón de pesos. Hubo un trabajador herido de un fuerte golpe en la cabeza.
Según logró reconstruir Primer Plano Online, todo sucedió esta mañana de viernes sobre la calle Casullo al 900. Allí, el propietario del emprendimiento, de 59 años, narró al personal policial lo que había ocurrido en medio de un fuerte nerviosismo que todavía invadía al lugar.
Es que mientras estaba trabajando con otros tres empleados, llegó uno de los repartidos con dinero producto de cobranzas y los malvivientes lo interceptaron en la puerta e hicieron entrar bajo amenaza de arma de fuego. En esas circunstancias los encerraron en la oficina del dueño y les exigieron la entrega de la plata.
“Le pegaron un culatazo a uno de los trabajadores y luego de eso juntaron el dinero que había en el lugar, una suma cercana a los 500.000 pesos. En ese mismo instante se cortó la luz en el comercio y los ladrones aprovecharon para fugar”, detallaron voceros de la investigación.
En la fuga, los asaltantes se llevaron, además del efectivo, un teléfono celular y una camioneta Renault Kangoo color gris con la que hacían los repartos que está siendo buscada. Pero lo más increíble pasó minutos después del atraco: sobre el escritorio del dueño, las víctimas hallaron un revólver calibre .32 con numeración suprimida y cinco proyectiles en el tambor que olvidaron los delincuentes.
El arma quedó incautada por la Policía para ser peritada, mientras la Policía está abocada a la búsqueda del rodado y de los malvivientes. El caso es investigado por la Fiscalía Nº 5 de Morón.











