“En el parte médico de hoy (por ayer domingo) me dijeron que tiene un cuadro de meningitis, aparte de las infecciones respiratorias y la neumonía que padece hace ya unos días. Tiene el pulmón muy afectado y eso no lo está dejando avanzar”.
Así de dramático es el cuadro de salud que atraviesa Jesús Pavón, según narró a Primer Plano Online Yamila, su esposa. En contacto telefónico con este medio, la mujer confirmó que, en base a los dichos de los médicos tras una tomografía que le realizaron, el muchacho “tiene una parte del cerebro muerta, a donde no llega la sangre”, que seguramente le dejará secuelas, no se sabe cuáles.
EL VIDEO DEL ATAQUE
Jesús fue atacado por tres sujetos durante un intento de robo sobre la colectora de la Autopista del Oeste en el kilómetro 41 de la localidad de La Reja, en Moreno, y desde el 15 de diciembre está internado en el hospital Mariano y Luciano de la Vega, donde los médicos hacen esfuerzos diarios para abordar un cuadro complejo de salud, que es la derivación de la fractura de cráneo que padeció por aquel episodio, en donde para tirarlo de la moto, que no le llegaron a robar porque no la supieron usar, le pegaron con un palo de madera en la parte superior de la frente.
“Está muy delicado. No lo pueden despertar aún porque no saben cuál puede ser la reacción. La meningitis encima complica todo”, agrega Yamila, a quien los profesionales que asisten a su marido le piden “que sea fuerte y que esté preparada para todo”. Por supuesto, ella no baja los brazos ni se rinde.
En medio de esta situación dramática, la mujer está a cargo de los hijos del matrimonio. La nena, de seis años, con retraso madurativo, todos los días le hace un dibujo al papá para expresarle, a su manera, que lo extraña y espera. El nene, de dos años, cambió su conducta repentinamente: grita por cualquier cosa y le cuesta hacerse entender. Mamá cree que es por la ausencia del padre.
“Jesús vendía electrodomésticos y los daba a pagar, y yo me estoy ocupando ahora de ir a cobrar las cuotas a la gente que me quiere pagar, porque están quienes se hacen los desentendidos y no me abonan”, relató la mujer. En medio de esta situación, la Policía y la justicia lograron identificar a los tres atacantes, que encima eran gente del barrio, pero sólo uno está detenido: los otros dos continúan prófugos.
“Lo único que nos queda es seguir pidiendo a Dios por él y que lo podamos tener en casa de vuelta”, completó Yamila. El caso es investigado por la fiscal Luisa Pontecorvo, de la Fiscalía Nº 3 del Departamento Judicial Moreno-General Rodríguez.












