El exintendente de Hurlingham Juan Zabaleta publicó una suerte de carta abierta hacia el interior del peronismo en la que señala una fuerte autocrítica por la derrota electoral a manos del libertario Javier Milei y llama a la refundación el movimiento, que según su óptica “no podrá emerger ni ser alternativa con los mismos de siempre”.
“En una comunidad organizada, con altos índices de empleo y distribución de la riqueza, un fenómeno emergente como Milei no hubiera sido posible. Los argentinos no hubiéramos admitido un Presidente de la derecha que pretende gobernar por un DNU que destruye de un plumazo el andamiaje jurídico y sus leyes protectivas de la sociedad”, comenzó el exmandatario su reflexión, publicada en el diario Perfil.
“Milei es un emergente de dirigentes alejados de las necesidades del pueblo y en especial del peronismo, que en el gobierno dedicó sus mayores esfuerzos a las luchas internas que al cuidado de la sociedad. Lo que vivimos es el resultado de un gobierno donde el presidente y su vicepresidenta no hablaban ni se reunían, donde nos acostumbramos al parcelamiento de los ministerios, los aprietes caprichosos entre compañeros del mismo espacio político, que causaron la bronca de la sociedad, que no vio ni sus heladeras llenas, sino que sufrió una inflación alarmante que destruía sus salarios”, continuó.
Está claro que Zabaleta apunta a las internas que existieron durante el mandato de Alberto Fernández, del que fuera ministro de Desarrollo Social, y el impacto que eso provocó en la sociedad. “De esos desaguisados a la bronca hay un solo paso. De esa bronca a creer en Milei otro pequeño paso”, agregó Zabaleta. La gran paradoja es que con todas esas cuestiones que hoy el peronismo mira con nostalgia, esa fuerza, bajo la propuesta de Unión por la Patria, estuvo a tres puntos de ganar en primera vuelta.
“Milei es el resultado de un gobierno debilitado que prometió las heladeras llenas pero que, a pesar de algunos logros, cosechó la ira colectiva de las mayorías que votaron a un emergente que vociferaba consignas explosivas, aun en contra de sus propios intereses”, aseguró el exintendente, que de todos modos afirmó: “pese a la derrota electoral hay un peronismo que sigue vivo”.
“Pero no podrá emerger ni ser alternativa con los mismos de siempre. Necesitamos una reconfiguración del peronismo, que acoja a todos los dirigentes valiosos excluidos por el sectarismo, con sentido amplio y federal, que tenga una mesa horizontal de conducción”, enfatizó Zabaleta, contradiciendo la voz de mando que históricamente tuvo el PJ detrás de un líder.
El exmandatario reclamó “autocrítica y debate interno, respeto por sus dirigentes, sus militantes y sus trabajadores, que a lo largo y a lo ancho del país están dispuestos a construir de nuevo una mayoría que refleje verdaderamente los intereses del pueblo”. Y cerró: “allí nos encontraran trabajando sin descanso para lograrlo”.








