El violento robo de un auto a un vecino de El Palomar terminó con la recuperación del vehículo un día después en Ciudadela y la detención de uno de los delincuentes, que pasó a buscar el rodado en una zona en la que lo habían dejado “enfriar”, como se conoce en la jerga al mecanismo de abandonar un rodado por unas horas luego del haberlo sustraído.
El hecho original sucedió ayer por la tarde en Atahualpa y Villegas, y se viralizó al rato por redes sociales. La víctima salía de su casa para subirse al coche, un Ford Fiesta gris, cuando de repente un WV Gol rojo frena para que bajen dos delincuentes corriendo. Lo apuntan, le sacan sus pertenencias y se suben al vehículo. Pero alguien vio la secuencia y activó la alarma vecinal, que lejos de poner en fuga a los ladrones lo que hizo fue causar pánico en el vecino, que sólo atinó a correr.
Una vez alejados los malvivientes, el hombre radicó la denuncia respectiva y a través del 911 se irradió el alerta para detener al rodado en caso de ser visto. Y este mediodía, en Pueyrredón al 4.100, de Ciudadela, un móvil del Comando de Patrullas de Tres de Febrero ubicó al Fiesta gris estacionado sobre la cuadra. Al tirarle la patente por el sistema que usa la Policía saltó que era robado.
Le avisaron al propietario y montaron un procedimiento encubierto en la zona advertidos de la metodología que Primer Plano Online contó esta semana. Los delincuentes buscan un lugar, dejan estacionado el vehículo que robaron y aguardan para que no sea identificado por los anillos digitales. La Policía esperó en el lugar a ver si alguien se acercaba y, al rato, pasó por el lugar el mismo auto con el que lo habían asaltado. De inmediato el sujeto que conducía el rodado fue detenido.








