Noche de furia, violencia y balas en Merlo. Un agente perteneciente a empresa de seguridad privada que se atrincheró en una vivienda tras matar a un vecino fue abatido por efectivos del Grupo Halcón que se acercaron al lugar convocados por la gravedad de la situación. En el intercambio de balas, dos uniformados de la fuerza especial también resultaron heridos. Todo finalizó de madrugada en medio de una generalizada conmoción en la zona.
Fuentes policiales informaron a Primer Plano Online que todo comenzó en un domicilio de la calle Curuzú Cuatiá al 500, del barrio Segunda Loma, donde un llamado al 911 alertó sobre una persona herida de bala. Allí, José Antonio Soria (52) había baleado a su vecino Gastón Blasco (36) por motivos que todavía no se pudieron establecer. Lo cierto es que el joven herido agonizó por algunos minutos hasta que finalmente falleció.
VIDEO #Merlo Mató a un vecino, se atrincheró, hirió a dos agentes del Grupo Halcón y terminó abatido
MIRÁ 👉👉👉https://t.co/DM2fhV9g3r@mauroszeta @pampamonaco @PazMorelQuirno @gabrieliezzi @VazquezFER6 @lilianacaruso pic.twitter.com/hx8kXxrLPO
— Primer Plano (@primerplanotv) December 10, 2021
El pedido de auxilio fue realizado por la mujer de Blanco, quien refirió que luego del ataque Soria había saltado la pared de una casa contigua para atrincherarse en la casa de su sobrino, a quien también intentó balear, pero el joven logró escapar. “Mi tío está armado, tiene chaleco antibalas y fuera de sí”, alcanzó a decir el muchacho ante la presencia policial. De hecho, al ver llegar a los uniformados, el hombre también disparó contra ellos mientras saltaba la medianera.
De inmediato, las fuerzas de seguridad desplegaron un operativo cerrojo para evitar que el agresor escape y la justicia dispuso la llegada de negociadores y del Grupo Halcón, especializado en este tipo de situaciones. Mientras, la información sobre Soria confirmaba que tenía antecedentes penales: en 2003 se abrió una causa por lesiones en la que él figura como damnificado por haber recibido un disparo en la pierna, mientras que en 2016 protagonizó un enfrentamiento con dos vecinos por el que terminó detenido. Además, en el 2019 fue denunciado por amenazas. Pero nunca algo tan temerario como lo que se vivía anoche.

En medio de negociaciones infructuosas con los especialistas, y con una clara determinación del atacante de matar o morir, las fuerzas decidieron la irrupción en el domicilio en el que estaba atrincherado. Los agentes fueron recibidos por una lluvia de balas de distintas armas y calibre: el comisario mayor Oscar Alarcón fue herido en la pierna derecha con orificio de entrada sin salida y en el dedo meñique de la mano derecha, mientras que el subteniente Jonathan Medina sufrió un balazo en la pierna izquierda con orificio de entrada y de salida, en principio sin compromiso vascular.
En el intercambio de balas, Soria fue abatido por las balas policiales. Sorprendente hallazgo una vez terminado todo: el atacante tenía en su poder un fusil de asalto con mira telescópica calibre 308, una escopeta 12/70 con posta de guerra, y otra pistola 9 milímetros además de una ballesta de caza. El fiscal Fernando Capello, de la UFI Nº 2 de Morón, dispuso el traslado de los cuerpos de Blanco y Soria a la morgue para la realización de las respectivas autopsias mientras que las pericias quedaron a cargo de personal del área de Casos Especiales. Los agentes heridos fueron derivados al hospital Eva Perón, de Merlo.










