El laboratorio Valmax, ubicado en Ituzaingó, entró en una debacle que lleva más de 6 meses y alcanzó ahora un pico de estrés: la firma decidió el despido de 30 trabajadores, a los que hoy no dejó ingresar a la planta ubicada en la calle Sargento Perdomo al 1600, y para este miércoles 21 de octubre fue citada una reunión de urgencia en la Delegación Morón del Ministerio de Trabajo bonaerense.
Esta mañana de martes, un grupo de empleados pertenecientes al gremio ATSA Hurlingham hizo oír su voz en las puertas de la empresa. El reclamo es porque, hasta el momento, sólo cobraron la mitad del salario correspondiente al mes en curso, lo que se viene repitiendo desde abril pasado.
“Estuvimos desde las 5.30 hasta las 14. Cuando nos retiramos teníamos confirmados 5 telegramas de despidos, pero sabemos que durante el día iban a llegar más”, detalló a Primer Plano Online Alejandro Cruz, secretario gremial del mencionado sindicato.
Lo que aduce la compañía es que tiene problemas para vender su producción y que arrastra dificultades con la cadena de pagos. Refiere una deuda con el fiscal nacional (ARCA), cheques rechazados y dificultades para enfrentar sus obligaciones. Se armó, entonces, una bola de nieve que fue creciendo con el correr de los meses.
Nuevos telegramas de despido
El presidente de la sociedad propietaria del laboratorio, Cristian Delgado, se está presentando en las distintas instancias de negociación, incluso las convocadas por las autoridades ministeriales. “No desapareció ni se borró, el tema es que no trae ni aporta soluciones”, agregó Cruz.
El gremio analiza con expectativas el cónclave de mañana para intentar evitar los despidos. La empresa prohibió el ingreso de quienes se manifestaron desde el jueves pasado, y la respuesta del sindicato es exigir la regularización de su situación laboral. En ese tira y afloje está el conflicto en este momento, que escala con la llegada de los telegramas.


Ante las autoridades del Ministerio de Trabajo provincial la decisión manifestada por la patronal es que, para poder continuar con sus operaciones, sí o sí debe achicar su plantilla de colaboradores. El tema es que la empresa no presentó ningún tipo de procedimiento de crisis previo, por lo que, en caso de avanzar con las cesantías debe pagar la totalidad de las indemnizaciones.
“Está más ocupado por ampliar su comercio que por la salud de la población”
La otra organización gremial que está involucrada en el conflicto es del Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos (SAFYB). En conversación con Primer Plano Online, su titular, Marcelo Peretta, detalló que la debacle de Valmax comenzó con el cambio de manos en 2014, cuando el fundador la vendió a sus actuales propietarios.
El laboratorio se especializa en la producción de solución fisiológica, lágrimas oculares y soluciones logísticas para cadena de frío. “Quisieron dominar el mercado y para eso contrató más gente en búsqueda de avanzar con su política de expansionismo. Hoy el país no está para eso en este rubro y lo que intenta hacer es desprenderse del personal, porque además está sobre stockeado”, evaluó.

“Deberían poner algún tipo de exigencia profesional para ser dueño de un laboratorio, porque sino nos encontramos con gente como el actual propietario de Valmax, que está más ocupado por ampliar su comercio que por la salud de la población”, cerró Peretta. SAFYB representa a farmacéuticos y bioquímicos, mientras que los operarios de Laboratorio pertenecen a ATSA Hurlingham.
“Somos un laboratorio farmacéutico nacional dedicado a la elaboración de especialidades medicinales propias y para terceros. Nos especializamos en formas líquidas estériles y no estériles, brindando soluciones integrales de alta calidad, con el compromiso de mejorar la calidad de vida de los pacientes y fortalecer la cadena de valor de nuestros clientes”, explica la firma en su página web.












