Un control vehicular destapó un nuevo escándalo: un efectivo de la Policía Federal fue pasado a disponibilidad tras ser descubierto manejando alcoholizado por una ruta nacional al mando de un móvil no identificable de la fuerza.
Se trata del subcomisario Ignacio Adolfo García Acosta (42), cuyo control dio 0,56 gramos de alcohol en sangre cuando la tolerancia para conducir es cero, y mucho más si se trata de un funcionario público. “Vengo de un asado”, fue la explicación que brindó el agente cuando la inspectora le preguntó si había estado tomando.
“Usted como funcionario tiene que dar el ejemplo”, le expresó su interlocutora, que llevaba adelante controles de rutina sobre la Ruta Nacional 12, a la altura del kilómetro 85 en Campana.
El sujeto, que integraba la División Delitos Tecnológicos, dependiente del Departamento Ciberdelitos de la Superintendencia de Investigaciones de la mencionada fuerza, conducía la camioneta Ford Ranger propiedad de la Policía Federal Argentina. A partir de la divulgación del caso fue apartado de su cargo.
“Se están tomando más medidas administrativas pertinentes sin perjuicio de la sanción disciplinaria”, detallaron voceros policiales. Además, como consecuencia del accionar irresponsable del policía, la superioridad tomó la decisión que el uso de móviles oficiales será únicamente para los jefes de cada dependencia.
El crimen vial en Luján
A principios de año un crimen vial estremeció a la opinión pública. Lo protagonizó otro efectivo de la Policía Federal que manejaba alcoholizado, a alta velocidad y se cruzó de carril en la Ruta 6 en Luján, a la altura de la localidad de Open Door. Esa maniobra terminó con la muerte de Vanesa Escalante, que viajaba en otro auto con su marido e hija adolescente.
Pese a las evidencias reunidas (el video del hecho, la conducción temeraria y la alcoholemia también positiva) el juez de Garantías Luis Marcelo Giacoia rechazó el pedido hecho por la fiscal Mariana Suárez, de la UFI N° 9 del Departamento Judicial Mercedes, para que el acusado, identificado como Maximiliano Gastón Montepeloso (38), permanezca detenido y lo liberó pocas horas después del siniestro.
El conductor está acusado de los delitos de homicidio culposo agravado por la conducción imprudente y negligente de un vehículo automotor (por el crimen vial de Vanesa Escalante, la mujer fallecida en el acto) y lesiones culposas (por las otras víctimas no fatales del hecho, el viudo y la hija de la pareja). La familia insiste desde entonces con su reclamo por justicia.










