Un pedido de interpelación para que el intendente Lucas Ghi “brinde las explicaciones sobre el contexto de inseguridad en el distrito y las acciones del Gobierno municipal para mitigarlas” fue rechazado en el Concejo Deliberante de Morón en medio de una votación que desnudó la interna libertaria en el distrito.
Es que, pese a la orden de la conducción del espacio, una concejal votó en contra del pedido. Si bien su mano no hubiera cambiado el destino de la votación, que terminó empatada 12 a 12 y para aprobarse hubiera necesitado de 16 manos, el mensaje que quedó es elocuente: hay tensiones en el armado del principal bloque opositor con el 2027 a la vuelta de la esquina.
El planteo había sido presentado por el concejal Ariel Aguilera, del bloque Todo por Argentina, el 6 de enero de 2025, tres días después del crimen de Franco Vera, el joven asesinado mientras caminaba de regreso a su casa en Morón sur. Ese hecho desencadenó una pueblada en la zona y provocó un efecto cascada en la política local. El texto tomó estado parlamentario el día 14 de ese mes.
Es que pocos días después fue desplazada la conducción de la Secretaría de Seguridad del Municipio, del área de Drogas Ilícitas de la Policía Bonaerense y de la Departamental local. También fue reorganizada la Fiscalía de Drogas del Departamento Judicial Morón. Pasó más de un año y medio el pedido de interpelación al intendente y Aguilera consiguió que sea tratado sobre tablas, es decir, por fuera del Orden del Día del temario.
Los fundamentos del proyecto
“Es de público conocimiento que Morón ha experimentado un alarmante incremento en los índices de inseguridad, afectando gravemente la calidad de vida de nuestros vecinos. La reciente tragedia ocurrida el 3 de enero de 2025, donde Franco Ezequiel Vera, un joven de 22 años, perdió la vida al ser baleado en Morón sur, es un doloroso recordatorio de la situación crítica que atravesamos”, decía el planteo hecho por el edil.
“Este lamentable suceso no es un hecho aislado. Los vecinos de Morón han manifestado reiteradamente su preocupación por la creciente ola de delitos, por lo que es indispensable que el intendente dé explicaciones sobre el manejo de la seguridad en Morón”, completaba en sus fundamentos. Cuando ingresó al cuerpo la iniciativa contó con un fuerte respaldo político y la firma de varios de sus pares de entonces.

Lo cierto es que el proyecto fue tratado en el recinto y no consiguió respaldo para su aprobación. El pedido necesitaba contar con dos tercios del cuerpo, cosa que podía obtenerse con la totalidad de los bloques opositores si es que todos lo acompañaban como pasó hace tres meses tras el escándalo de la exfuncionaria narco Luna Suyai Ortigoza.
La concejal libertaria que se rebeló a la conducción
Sin embargo, el panorama era muy distinto. Es que las dos bancadas del Pro habían adelantado que no iban a votarlo favorablemente y ya las manos no estaban de ninguna manera. Aunque la gran sorpresa de la jornada estuvo dada en que la concejal María Mobilia, de La Libertad Avanza, desoyó la orden de la conducción del espacio y también se despachó con la negativa a aprobar el proyecto.
Ese gesto de independencia de la edil puso de manifiesto un desafío abierto a la decisión tomada por el referente libertario local, Ariel Diwan, que a la misma hora en que se desarrollaba la sesión estaba sacándose fotos con la elite de la tropa bonaerense de LLA: Karina Milei y Sebastián Pareja. Fue también una afrenta al presidente del bloque, Ezequiel Tozzi: ambos dieron la orden de aprobar el proyecto como gesto hacia del Ejecutivo local y hacia el interior de la estructura.

El proyecto fue rechazado por Lorena Acevedo y Sibila Botti (Frente Renovador); Adrián Colonna, Vanina Moro, Agustín Ramponelli, Claudio Román, José María Ghi, Alfonso Martínez (PJ-MDF); Claudio Faro (PRO); Susana Picón (UCR); y Daniela Cáceres (Nuevo PRO Morón); y María Mobilia (LLA):
A favor votaron Florencia De Luca, Diego Spina, Mariano Spina, Sol Steimberg y Marcelo Notario (Unión por la Patria); Ariel Aguilera (Todo por Argentina), Alejandra Liquitay (La Libertad Avanza), Pablo Miño, María Mobilia, Cristian Morales, Ezequiel Tozzi, Cecilia Solía y Analía Zappulla (LLA).
La otra rareza que dejó el pedido de interpelación a Ghi es que fue acompañado por la bancada de Unión por la Patria, principalmente el sabbatelismo local, que en aquel momento tenía al mando la conducción de la Secretaría de Seguridad, con Andrés Rodríguez a cargo (su antecesor también fue un dirigente de Nuevo Encuentro, Gustavo Yapura).
Tras la eyección de Rodríguez por el escándalo del caso Franco Vera el intendente dio un golpe en la mesa y decidió darle un vuelco a esa área en el distrito, y designó a Damián Cardoso al frente.














