Un joven efectivo de la Policía bonaerense que circulaba en moto mató a uno de los motochorros que intentó asaltarlo en Merlo. La víctima viajaba con su novia, también agente de la fuerza, cuando dos malvivientes lo encerraron y pretendieron sustraerle sus pertenencias y se defendió con su arma reglamentaria: uno de los atacantes murió en el lugar y el otro fue trasladado al hospital herido y detenido.
Fuentes de la investigación informaron a Primer Plano Online que el hecho sucedió sobre el Camino de la Rivera y la calle Arribeños. Por allí circulaban el oficial Gabriel P. (19), numerario de la Fuerza Barrial de Aproximación (FBA) de Merlo con su pareja, Yamila Ayelén E. (20), perteneciente a la comisaría 2ª de San Antonio de Padua.

Según la reconstrucción que se pudo establecer hasta el momento, los agentes circulaban a bordo de una Yamaha XTZ color azul cuando fueron abordados por dos sujetos que se trasladaban en una Honda GLH que no tenía impedimento para transitar las calles. En esas circunstancias los atacantes se pusieron a la par de las víctimas y les apuntaron con un arma.
“Los dos policías se defendieron con sus armas reglamentarias tras detener la marcha. Uno de los malvivientes cayó sin vida: tenía tres impactos de bala en la cabeza y el torso, mientras que su acompañante sufrió un roce de bala en el cráneo, del lado derecho”, detallaron voceros de la pesquisa.
Quién era el fallecido y quién es el cómplice detenido
El ladrón fallecido fue identificado como Abraham Ismael Troncoso (23, conductor de la moto), mientras que su cómplice como Lautaro Fabián Cedeyra (21), quien fue trasladado en ambulancia y esposado al Hospital Eva Perón de Merlo, donde quedó internado y detenido a la espera de ser indagado por la justicia.
La fiscal Paula Salevsky, de la UFI N° 4 de Morón, supervisó las tareas periciales en el lugar del hecho, que estuvieron a cargo de peritos de la Policía Federal Argentina. Entre otras cosas secuestraron un revólver calibre .38 que portaban los malvivientes. La funcionaria dispuso el secuestro de las armas de ambos efectivos y la realización del dermotest para cotejar su versión.
De todos modos, no adoptó temperamento con la pareja al considerar que actuó en legítima defensa. El ladrón internado, en tanto, quedó acusado de robo agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa.










