Un diputado provincial presentó un proyecto de ley para establecer que la edad mínima real para acceder a redes sociales sea los 13 años en territorio bonaerense. “Cuidar a los chicos también es poner límites”, fundamentó el legislador Gustavo Cuervo, del bloque Nuevos Aires.
“Los chicos no son adultos digitales. Las plataformas no están pensadas para su desarrollo ni para su salud mental. En espacios diseñados para adultos, las infancias siempre quedan expuestas. La responsabilidad es de las empresas, no de las familias”, agregó el representante del pueblo.
La iniciativa captó rápidamente la atención y abrió el debate cibernético. Es, en rigor, una continuidad de la discusión que se abrió en España, a partir del anuncio del presidente Pedro Sánchez de una propuesta similar, pero para chicas y chicos menores de 16 años.
Hay quienes rechazan la prohibición como manera de abordar los problemas y quienes piensan que será de imposible implementación en un país como el nuestro. Como sea, el año pasado la Legislatura bonaerense ya dio algunos pasos en ese sentido, cuando votó la norma que prohíbe el uso de celulares en las escuelas.
A quiénes alcanza el proyecto de Gustavo Cuervo
La medida que comprende a redes sociales, tales como Facebook, Instagram, TikTok, Snapchat, X (ex Twitter), YouTube, Reddit, Threads, Twitch, Kick, plataformas que suelen ser muy frecuentadas por la juventud en general.
Según el proyecto, “queda prohibido permitir el registro, creación o mantenimiento de cuentas por parte de menores de 13 años residentes en la provincia de Buenos Aires”. Además, indica que “no se admitirá excepción alguna por consentimiento parental o tutelar”.

Asimismo, enfatiza toda la responsabilidad en las empresas propietarias o administradoras de las plataformas, que “deberán adoptar medidas razonables y efectivas para garantizar e impedir de manera fehaciente que menores de 13 años creen o mantengan cuentas en sus servicios, incluyendo sistemas de verificación de edad adecuados”.
“El avance vertiginoso de las tecnologías digitales y la proliferación de plataformas de redes sociales han transformado profundamente la manera en que niñas, niños y adolescentes se relacionan, aprenden, acceden a información y construyen su identidad”, agregó Cuervo.
Y remató: “numerosos estudios advierten que el uso excesivo y sin acompañamiento de redes sociales está asociado a riesgos que van desde la sobreexposición a contenidos dañinos, hasta el incremento de ansiedad, problemas de autoestima y dificultades en la concentración y el rendimiento escolar. El grooming y otras formas de violencia digital, encuentran en las redes sociales un entorno propicio para el contacto, la manipulación emocional y el engaño hacia niñas, niños y adolescentes”.








