Un hombre de 40 años fue detenido en Castelar sur ayer tras ingresar a robar junto a un cómplice en la vivienda de una vecina, que se los encontró en la finca cuando llegaba una amiga a visitarla.
El imputado fue identificado por fuentes policiales como Walter Antonio González (40), domiciliado en Ciudad Evita. La aprehensión correspondió a personal del Comando de Patrullas de ese distrito que recorría las calles.
En la esquina de Santa María de Oro y Estanislao López, de la mencionada localidad de Morón, los uniformados fueron advertidos por vecinos de que lo vieron salir de la finca a la que había ingresado a robar. Y hasta dieron la descripción: ambos ladrones estaban vestidos con ropa de trabajo simulando ser operarios.
Ese domicilio está sobre Santa María de Oro al 3100. Y los malvivientes, luego de acelerar el paso y hasta logran correr en algunos tramos para alejarse, dividieron las cuadras por las cuales huyeron. Sin embargo, sobre la calle Bogado, entre Galicia y Prudan, uno de ellos fue alcanzado y reducido por los oficiales.
“A la víctima la sorprendieron en el domicilio con ademanes de poseer armas en la cintura y le llevaron pertenencias varias. Su amiga alcanzó a pedir ayuda y los vecinos alertaron a la Policía”, describió un investigador. Cuando fue detenido, González sólo tenía en su poder un celular perteneciente a la mujer asaltada.
La dueña de casa, mientras, declaró ante los efectivos que los ladrones se llevaron también una planchita para el pelo y demás objetos de valor. En tanto, los investigadores unieron distintos hechos similares ocurridos en la zona y, en base al relato de las víctimas, lograron establecer que los malvivientes también atacaron a dos abuelas sobre la calle Zeballos al 2200 en horas de la mañana de ayer.
El detenido quedó a disposición del fiscal Patricio Ventricelli, de la Fiscalía Nº 6 de Morón, acusado por los delitos de robo agravado en modalidad entradera. El sujeto registra varios antecedentes penales tanto en La Matanza como en San Martín por delitos como robos, encubrimiento, amenazas y hasta causas por género. Mientras, sigue la búsqueda de su cómplice.








