Una familia de Hurlingham estuvo casi dos días impedida de salir de su casa del barrio El Molino por la repentina e insólita aparición de un carpincho en el pasillo que conecta la vivienda con la calle.
La insólita situación se vivió sobre la calle Pasaje 22 de Mayo, entre Calandria y Ojeda, de la populosa barriada. El animal, bautizado por las infancias como “capibara”, estaba claramente atemorizado y no permitía que nadie se le acerque.
En un mecanismo automático de defensa a lo que atinaba era a tirar mordiscones al aire cuando alguien de la familia o incluso vecinos querían tranquilizarlo y le acercaban comida y agua.
En el mientras tanto, como se había instalado en un pasillo, tal como se observa en la filmación que ilustra este artículo, nadie podía salir del interior del inmueble.
“No lastimó a nadie”
Una vecina de la cuadra que habló con Primer Plano Online detalló que el animal era “imponente” por sus dimensiones (casi medio metro de altura), aunque también aclaró que “no lastimó a nadie”.

Y que luego de varias llamadas a Bomberos y a la Policía, cuyo personal se excusó porque no tenía elementos para acercarse al carpincho, debieron esperar que se acerque una cuadrilla de la Reserva Urbana del Municipio con personal especializado para retirarlo.
La mujer también refirió que el ejemplar había estado dando vueltas por el barrio desde el sábado hasta que finalmente se ubicó en un lugar que entendió como refugio. Finalmente, jaula mediante, el “capibara” fue trasladado a un hábitat mucho más natural que una casa de familia.









