En una decisión tan sorprendente como arbitraria, la fábrica de gelatinas medicinales Rousselot despidió a 87 de sus trabajadores de la planta ubicada sobre la Avenida Vergara, en Villa Tesei, como consecuencia de la clausura preventiva que todavía sigue vigente desde el 11 de abril por decisión de la municipalidad de Hurlingham.
Entre la noche de ayer y la jornada de éste viernes, la firma envió esa cantidad de telegramas de despido para el personal de los trabajadores del área de producción, no así de los administrativos. Según la empresa, la desvinculación de los 87 trabajadores que pertenecen al Sindicato de Trabajadores de Industrias Químicas y Petroquímicas, se debe a que no tiene garantías de que podrá reabrir sus puertas a raíz de la clausura dispuesta por el Municipio. Es que para funcionar de manera legal y correcta, Rousselot debía presentar ante el Juzgado de Faltas municipal una serie de papeles de los que carecía hasta el momento. Uno de ellos fue el permiso de vuelco, conseguido en tiempo récord en La Plata.
Los trabajadores, reunidos en las puertas de ingreso a la fábrica, recibieron a Primer Plano Online (único medio presente) y contaron su pesar. “Lucas Raimondi, el gerente general de la empresa, decía que tenían todo en regla y a partir de la clausura cortó el diálogo con el Municipio, dejando en manos de los abogados la situación de la empresa. Después de dos intentos en la justicia, donde les salió todo en contra, logran conseguir el permiso de vuelco, algo llamativo”, indicó Ramiro Gatti, delegado de los despedidos. El gremialista contó que habían conseguido la posibilidad de un diálogo con el intendente para hoy (viernes) a las 11, pero notificadas desde el martes las autoridades de la empresa se negaron a la charla y respondieron con los telegramas de despedido.
Alejandro Figueroa, otro de los representantes del gremio, explicó que “finalmente los vecinos lograron lo que buscaban, que es que se acaben con los malos olores y la empresa hizo la más fácil, que es llevarse la producción a Brasil donde también tiene la misma fábrica, mientras los trabajadores quedaron en la calle”. “De esta manera la empresa podría realizar la producción en Brasil, traer el material a la Argentina y aprovechar esta movida para despedir a todo el personal de planta y tomar sólo los trabajadores necesarios en forma absolutamente precaria y con sueldos a la baja”, se quejó.
Pícaros, desde la empresa de gelatinas medicinales enviaron las notificaciones de los despidos pero con la referencia de un cese de actividades, no de un cierre definitivo de la fábrica. Por lo tanto, dejaron la puerta abierta para que lleven adelante este posible cambio de trabajadores con antigüedad por gente con otro convenio laboral y con sueldos más precarizados. El lunes el gremio concurrirá a la delegación Morón del Ministerio de Trabajo bonaerense para revertir los despidos.
“Hay trabajadores con 31 años en la empresa, gente con más de 50 años o 55 años que por supuesto no sabe a dónde va a conseguir trabajo. A nosotros la gente de la municipalidad nos dijo que por lo único que no les saco la habilitación a la empresa porque ustedes como trabajadores vinieron al municipio y vinieron a hablar con nosotros, si ustedes no se hubieran movido le hubiésemos sacado la habilitación a la empresa y no la consigue nunca más”, indicaron desde la comisión interna.
Matías Centeno, de la comisión interna de la empresa, se sorprendió de la decisión y consideró que “llama la atención de que la empresa no haya presentado un preventivo de crisis y haya decidido pagar las indemnizaciones al cien por ciento”. “También da que pensar que la empresa quiere seguir trabajando pero sin este personal”, finalizó.
LOS VECINOS, TAMBIÉN SORPRENDIDOS
Oscar Cragno, uno de los abanderados de la lucha vecinal en contra de los olores nauseabundos que provocó históricamente la empresa Rousselot, calificó como “lamentable” la determinación del despido.
“Jamás estuvimos en contra de las fuentes de empleo y siempre pretendimos cuidarlas. Incluso la empresa dijo en reiteradas ocasiones que la plata para las obras la tenía, pero optaron por actuar mal permanentemente. Realmente lamentamos esta situación”, cerró.











