“Yo ya estoy entrando en mis reservas, pero tengo colegas que no tienen para darle de comer a sus hijos o comprarles los pañales”, arranca contando Monezuelas. En muchos casos la ayuda del Estado Nacional tampoco es una opción puesto que, según cuenta “la AFIP nos ha perseguido, nos subió de categoría y ahora quedamos excluidos del salvataje económico estatal”. Decididamente, como tantos otros argentinos, los tatuadores necesitan volver a trabajar: “lo que más bronca me da es que no se hable de reanudar nuestra actividad. Uno ve en la televisión que solamente se habla de las peluquerías o barberías y nosotros también somos trabajadores autónomos y vivimos al día, si no tatuamos o vendemos, no comemos”, le cuenta a Primer Plano Online.
Monezuelas diseñó, después de asesorarse con un licenciado en Seguridad e Higiene, un protocolo para el Covid-19 que funcionará como refuerzo de los criterios establecidos para su profesión, como la esterilización del área de trabajo y el uso de agujas descartables.
Este protocolo contempla el paso a paso desde la llegada del cliente al local. De este modo se prevé la confección de un cuestionario similar al que se les realiza a los ingresantes al país; después se rocía al cliente con una solución antiséptica y se lo provee de un tapabocas. Acto seguido se lo hace acceder a la recepción, previo suministro de unas botas de friselina antes de ingresar al box de tattoo. En el caso de tener dos turnos, el intervalo entre cliente y cliente está establecido en aproximadamente una hora y media para que se pueda desinfectar toda la zona. El tatuador deberá operar con camisolín, cofia, barbijo o tapaboca, y máscara. “En nuestro caso vamos a exceptuar los tatuajes en la cara o el cuello, para así evitar el acercamiento de nuestro rostro al del cliente”, explica Monezuelas.

El objetivo es que este protocolo, si bien todavía no ha sido presentado, obtenga el visto bueno del Municipio de Morón “para que podamos trabajar, comer y además seguir realizando nuestros aportes, porque en este contexto lo primero que debimos hacer fue dejar de pagar todos los impuestos y servicios, que es de donde sale en gran parte el dinero para ayudar a los que menos tienen”, concluyó.














