Sonia volvió al barrio: la Secundaria 8 de Ituzaingó ya tiene el nombre de una estudiante desaparecida

Con la presencia de Nora Cortiñas, del intendente electo, Pablo Descalzo, y de hermanos y hermanas de la joven evocada, entre tantas otras personalidades, la comunidad educativa realizó la ceremonia en el edificio escolar de Villa Udaondo. La canción ‘Como la Cigarra’, de María Elena Walsh, fue entonada desde las entrañas en medio de la emoción.

Y un día, Sonia volvió al barrio. Tal cual titularon su documental chicos y chicas de 5º y 6º año de la Secundaria Nº 8 de la localidad de Villa Udaondo, en Ituzaingó, ese edificio escolar ya tiene impuesto el nombre de Sonia Von Schmeling, una joven de 16 años secuestrada y desaparecida durante la última dictadura militar.

La ceremonia contó con la participación de Nora Cortiñas, cofundadora de Madres de Plaza de Mayo; del jefe de Gabinete e intendente electo de ese distrito, Pablo Descalzo; de Marcelo, Heidi, Ingrid y Hermann, hermanas y hermanos de la evocada; y de la comunidad educativa en general, entre directivos, padres, madres, estudiantes, docentes y auxiliares.

El primero de los discursos fue expresado por Patricia Olmedo, directora del establecimiento. Visiblemente emocionada, la autoridad agradeció el acompañamiento que recibió el acto y destacó: “fue un proceso muy democrático el que atravesamos como comunidad, meses de campaña y de defensa de cada uno de los nombres. La escuela tiene un nombre gracias a ustedes”.

“La escuela les es propia por derecho. Hoy nos reunimos como guardianes de una historia y de una memoria que no debe perderse en el tiempo. El nombre que lleva nuestra institución no es sólo una etiqueta, sino una conexión profunda con el pasado que nos pide ser defensores incansables de la memoria, la verdad y la justicia”, completó.

Después de manifestar que “nosotros nos vamos, pero la escuela queda”, la directora le dio paso a Silvio Maffeo, vicepresidente del Consejo General de Educación, organismo que ratifica o rectifica los nombres elegidos por las comunidades para las escuelas. “Sonia era una chica de 16 años con sueños, con ideales, con utopías, igual que miles de millones de jóvenes que viven democráticamente en este país, lo que no es menor”, sintetizó.

Sonia Von Schmeling
De izquierda a derecha: Marcelo, Heidi, Ingrid y Hermann, hermanas y hermanos de Sonia Von Schmeling

Quizá el testimonio que mayor impacto provocó fue el de Ingrid Von Schmeling, elegida por su familia para hablar sobre su hermana. En sus palabras, cortadas por el llanto, agradeció a “las pibas y a los pibes que militaron el nombre de Sonia hasta el cansancio”, y enfatizó: “es muy importante que esta escuela, la del barrio en el que se crió Sonia, lleve su nombre. A partir de hoy es una huella de la memoria, donde cada persona que la transite se preguntará quién era y su lucha, y la de los 30 mil, se hará visible”.

Sonia Von Schmeling no es sólo un nombre: es un compromiso con la historia. A partir de hoy cada integrante de esta hermosa comunidad conocerá que hubo lucha, hubo sueños que quedaron truncados en manos del terrorismo de Estado”, concluyó, no sin antes agradecer a su mamá, Elena Greuss de Von Schmeling, “que nos hizo fuertes y nos enseñó a luchar”.

Sonia Von Schmeling
“Tenemos que mantenernos unidos y contagiarnos amor, no dejarnos infectar por el odio”, pidió Nora Cortiñas

Por su parte, el jefe de Gabinete municipal, Pablo Descalzo, reflexionó: “esto que está pasando hoy es un triunfo del pueblo argentino y de la memoria, la verdad y la justicia”. El funcionario llevó los saludos del intendente Alberto Descalzo, quien no pudo asistir por estar convaleciente de una cirugía. “Hace pocos días perdimos una batalla, pero tener esta escuela pública con el nombre de Sonia nos hace renacer la esperanza”, cerró.

Para finalizar, Norita Cortiñas, visiblemente afectada en su salud pero presente igual de la mano de la Asociación Seré por la Memoria y la Vida, señaló que el acto muestra que “tenemos la fuerza de una juventud maravillosa”. “Tenemos que mantenernos unidos y contagiarnos amor, no dejarnos infectar por el odio”, finalizó. Después de sus palabras le alcanzaron un micrófono y se animó a entonar la canción ‘Como la Cigarra’, de María Elena Walsh.

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