Morón vive horas decisivas para terminar de cerrar la operación de venta del jugador. La Comisión Directiva evalúa la propuesta que acercó a la institución su representante para cumplir con la aspiración de Ferreira de llegar a Primera División como parte del plantel de Platense, luego de las frustradas negociaciones que llevaron adelante con Talleres de Córdoba e Independiente de Rivadavia de Mendoza. En ambos casos, la llegada del volante a alguno de los equipos del interior que juegan en la elite del fútbol argentino se vieron frustradas por las elevadas pretensiones económicas del volante.
Hoy el pase de Pablo Ferreira le pertenece al Club Deportivo Morón y hay gran expectativa por que se concrete la venta, ya que parte de ese dinero va a estar destinado a la finalización del centro de entrenamiento Manuel ’Nolo‘ Aguirre ubicado a 200 metros del estadio Nuevo Francisco Urbano.
Si bien hay total hermetismo respecto a la cifra en que se cerraría la operación, se sabe que además habrá un remanente para sumar otros dos jugadores al plantel y así completar la plantilla que prepara el D.T. Walter Otta de cara al inicio del campeonato que tendrá lugar el próximo 14 de febrero. Se descuenta que una de las incorporaciones será en la misma posición que hoy ocupa Ferreira.

La indefinición que se sostiene hasta el día de hoy no hace más que tensar la relación entre el cuerpo técnico y el jugador. Si bien Ferreira fue parte de la pretemporada que el primer equipo del Gallo desarrolló en Villa Elisa, provincia de Entre Ríos, y luego disputó unos minutos del partido amistoso frente a Villa Dálmine, en su búsqueda de ir definiendo la formación titular Walter Otta se debate entre hacer uso o no de un jugador que muy probablemente no será parte de la temporada 2026 del Deportivo Morón.
Las idas y vueltas de Pablo Ferreira
El volante cuenta con sobradas condiciones técnicas, eso no es noticia. Sin embargo, todavía se recuerdan en el club episodios del pasado que lo tuvieron como protagonista, como fue el enfrentamiento que tuvo el jugador con el cuerpo técnico que encabezaba por entonces Fabián Nardozza por planteos salariales, lo que determinó por entonces que el D.T. le quitara la titularidad. Viéndose fuera de la cancha y con sus pretensiones latentes de jugar en Europa, el volante decidió probar suerte en el viejo continente, aunque no lo acompañó el éxito y decidió volver al poco tiempo. Una vez aquí, pudo recuperar la titularidad en el equipo, haciendo valer sus condiciones que se mantienen intactas.








