“La lluvia que viene azotando el Gran Buenos Aires deja a la vista la inoperancia de gerentes, jefaturas y funcionarios que se abalanzaron sobre el ferrocarril para una brutal rapiña. No ha habido gobierno que no aportara a través de la corrupción a la destrucción del sistema ferroviario; Macri se ha caracterizado por profundizar hasta lo inaudito esta decadencia”.
Así comienza el durísimo comunicado enviado a la redacción de Primer Plano On Line por representantes de la Unión Ferroviaria Seccional Oeste, cuyos trabajadores debieron suspender sus actividades éste mediodía a partir de las inclemencias meteorológicas. En concreto, lo que denunciaron fue que en los talleres del depósito Castelar tuvieron que dejar de alistar las formaciones debido a la cantidad de agua que se filtró por todos lados e inundó las fosas del taller, impidiendo la revisación de los trenes.
Asimismo, se anegaron fosas en talleres de alistamiento de trenes diésel en Haedo y Liniers, vestuarios, comedores, y hubo molinetes de varias estaciones inundadas. “Hay techos que se caen y paredes que se deterioran de las nuevas estaciones como en Castelar, dejando sin lugar de trabajo y sin luz varios días a los compañeros, mientras que los ramales están en la misma situación”, denunciaron.
“Esta línea que fuera ensangrentada con la masacre de Once sigue siendo el pretendido botín de los corruptos que nos gobiernan, que continúan con la estafa de magnitud continental que es el soterramiento y las reformas de las estaciones un festival de sobreprecios y obras de pésima calidad, nada que envidiar a Jaime y de Vido”, agregaron desde el sector comandado por el sindicalista combativo Rubén ‘Pollo’ Sobrero.
“Desde el Cuerpo de delegados y Comisión ejecutiva de la línea Sarmiento, denunciamos esta criminal destrucción de nuestra fuente de trabajo, a la vez reclamamos y planteamos que la única salida para salvar el tren es la restatización de toda la red ferroviaria bajo dirección de técnicos y trabajadores”, concluyeron.











