Son tiempos de turbulencia en la economía argentina. Pero no únicamente en cuanto a lo macro, sino principalmente en la diaria de cada hogar, sobre todo de aquellos llevados adelante por trabajadores cuyos sueldos van perdiendo por goleada frente a la inflación. Y que esperan, en el próximo trimestre, un golpe aún mayor por el efecto de la devaluación del peso ante el dólar.
Uno de los intendentes del conurbano que mejor realizó la tarea que tenía pautada originalmente el Gobierno Nacional para 2018 fue Ramiro Tagliaferro. En un acta acuerdo firmada el pasado 23 de abril (de contenido que por primera vez se hace público a través de este artículo), el jefe comunal selló con el Sindicato de Trabajadores Municipales de Morón, Hurlingham e Ituzaingó que conduce Pablo Salvo un aumento del 10 por ciento retroactivo al 1 de marzo y a cuenta del acuerdo paritario final para el año en curso.
En el acta, también se estableció una cláusula de revisión para julio venidero, a fin de analizar los montos salariales del acuerdo arribado “con el objeto de reabrir la negociación de manera tal que permita efectuar en agosto la corrección que impactará sobre los haberes”.

Ahora, dado que el convenio paritario entre el gremio de Camioneros y la patronal del sector perforó el techo previsto por la administración de Mauricio Macri y el Gobierno Nacional termina reconociendo que ese porcentaje es el que mejor se adapta a los cambios en el panorama económico del país, los intendentes deberán revisar sus cuentas para ajustar los números y brindar una recomposición que permita a los trabajadores municipales no ser goleados por el efecto devaluatorio y la inflación, que se proyecta en un 32 por ciento.
Para eso, en principio, no sólo Tagliaferro deberá reunirse con el sindicato liderado por Pablo Salvo, sino que, como ya contó Primer Plano Online hace algunas semanas, desde la otra entidad gremial que representa a los municipales de Morón están pidiendo pista para ser parte de la discusión. Se trata del Sindicato de Empleados y Trabajadores Municipales de Morón, cuyo secretario general, Luis Duré, presentó una nota en la comuna para ser recibidos por el intendente y avanzar en una mesa de diálogo que les permita arribar a una recomposición salarial que contemple los cambios que experimentó la economía a lo largo del primer semestre en curso.
Desde esa central gremial vienen manteniendo una comunicación fluida con Hugo Arbel, jefe de Gabinete del Municipio y mano derecha del intendente en el andamiaje de la administración local. Pero como en el anterior acuerdo salarial no fueron tenidos en cuenta como sindicato, ahora esperan que el canal de diálogo se profundice y confían en que será contemplado el pedido para sentarse en una futura negociación y poder mejorar el ingreso de los empleados comunales.
“Un 10% para un sueldo de Camioneros es muchísimo, pero en un sueldo municipal no es nada”, aseguró Duré este medio. El gremio al que él representa forma parte de la federación histórica de los Municipales, mientras que el acuerdo el intendente lo selló con el sindicato de Salvo, que forma parte de la Federación de Sindicatos Municipales Bonaerense (FESIMUBO).











