El Rotary es una red mundial compuesta por mil doscientos vecinos, amigos, líderes y personas dedicadas a solucionar problemas. Promueven que las personas se unan y toman acción para generar un cambio perdurable en el mundo, sus comunidades y en sí mismos.
Se organiza en clubes localizados en cada ciudad alrededor de todo el planeta. Cuenta además con programas para la juventud: Interact para quienes tienen de 12 a 18 años y Rotaract para los de 18 años en adelante.
El Rotary Club de Ituzaingó, con sesenta y cinco años de trayectoria, hace solo ocho que incorporó mujeres. Sandra Verta, su joven presidenta, cuenta a Primer Plano Online que desde pequeña sabía cómo trabajaban porque su papá era socio y también presidió la entidad. “Yo había participado en un proyecto de la escuela número 4 de la calle Muñiz donde cursé mi secundaria: juntábamos cosas durante todo el ciclo lectivo y en el verano viajábamos quince días al Chaco y a Jujuy para realizar tareas comunitarias”- relata evocando el semillero de su vocación altruista.
A los diecisiete empezó la carrera de medicina y a partir de ahí la búsqueda de nuevos rumbos para canalizar su impronta de servicio. En el 2009 su padre la invitó a reabrir el Rotaract que no funcionaba desde 1994. Lo refundaron con los ex compañeros del colegio, sus primos y amigos. Allí fue presidenta del grupo local; representante del distrito que agrupa a los de toda la zona oeste y sur de la provincia de Buenos Aires y directora del Comité de Servicio de una organización que nuclea a los clubes de Argentina, Uruguay y Paraguay.
Sandra Verta representa el talento y la actitud que deconstruye prejuicios y refresca las ganas de sumar. Cuando cumplió sus 30 pasó al Rotary en el que ya funcionaba la “novedad” de tres socias mujeres -Beatriz, Stella y Katty- quienes en la actualidad son mayoría. En la institución se renuevan los cargos anualmente pero los definen con anticipación para darles tiempo de preparación antes de ejercerlo. Sandra estaba haciendo el último tramo de su residencia pediátrica en el impenetrable del Chaco y en Tilcara cuando se enteró que sería presidenta a partir del 1 de julio del 2021.

Entre los proyectos en carpeta de su gestión, y otros que se encuentran en ejecución, enumera:
- Banco de recursos ortopédicos
- Banco de medicamentos en alianza con la Fundación Tzedaká
- Talleres de taekwondo, teatro, taller literario, grupo de diálogo «Acompañándote en pandemia».
- Programa de Intercambio de Jóvenes de Ituzaingó que viajan al exterior a cursar su último año de secundaria, que son alojados en casas de familias rotarias y viceversa
- Proyecto de salud menstrual y reproductiva para jóvenes adolescentes del distrito
- Asesoría legal y psicológica para ciudadanos de Ituzaingó
“Cuando me eligieron, aún se utilizaba el método de que los tres últimos presidentes definían a los tres que seguirían. Para la ocasión, los próximos seríamos mi papá -en su segunda experiencia en el rol-, Stella Carbone y yo. El año pasado hicimos un cambio de estatuto para que el voto fuera de mayoría simple a mano alzada y fui ratificada. Soy la primera presidenta elegida por voto popular, de lo que me enorgullezco”– ríe de su propia arenga de tablón esta amorosa doctora que actualmente trabaja en el Hospital del Niño de San Justo «Dr. Ramón Exeni» y el de Pediatría «Prof. Dr. Juan P. Garrahan».










