La ola se veía venir. Estaba latente, por más que pocas voces la hicieran pública. Pocas consultoras daban por descontado un triunfo electoral de Javier Milei en el balotaje del domingo pasado, cosa que finalmente ocurrió, y por una diferencia de largos 11 puntos.
Claudio Righes, director de la consultora Indaga, es uno de los encuestadores que había anticipado el resultado. En realidad se lo habían adelantado las diversas personas a las que les preguntó por quién iban a votar mediante diversas técnicas, como los focus group, una metodología que permite conocer las opiniones de un grupo de personas sobre un producto, servicio o prototipo, a través de una entrevista cualitativa y discusión grupal.
“En uno de los focus group que hicimos con jóvenes, muchos nos planteaban ‘a mí me va bien’. Por ejemplo, playeros de estaciones de servicio, que te decían ‘yo cobro 230 mil pesos, con esto no puedo vivir, no tengo futuro, no puedo alquilar no puedo pensar en comprarme una casa’. Otros eran pequeños comerciantes que tenían una fiambrería y lo que te planteaban ‘a mí me va bien, me voy a ampliar, pero esto así no puede seguir, porque lo que gano no me alcanza’”, graficó Rigues en diálogo con Adrián Noriega en la emisión semanal del programa periodístico Primer Plano por el canal Somos, de Flow.
En contraposición a esa contracara, el planteo que recogió la consultora en la calle era “que explote todo y después vemos qué pasa”. Y esa, más allá de la convicción con la que legítimamente mucha gente cree en las ideas libertarias, es la explicación que más se aproxima al voto “anticasta”, como desde La Libertad Avanza definieron.
Lo que viene, según Righes, es un escenario “de incertidumbre”. “Milei siempre dijo que él era un enemigo del Estado. Entonces, el tema central es que muchos de los que lo votaron van a la salud pública, se educan en el ámbito de la escuela pública y seguramente muchos están hoy con un nivel de contención a través de un programa social o tienen algún préstamo para poder llevar a cabo su emprendimiento”, reflexionó. Y cerró: “muchos de esos sectores terminaron votando a alguien que siempre dijo que él iba a destruir el Estado”.










