Hasta las 13 de hoy sábado 5 de abril, los restos de Roberto Alleruzzo, el rapero conocido popularmente como Mike Dee hallado asesinado en su casa de Morón, serán velados en la cochería Pache ubicada en la avenida Eva Perón 1122, frente al cementerio municipal. Mientras el velatorio ocurre, hace instantes la Policía detuvo al segundo sospechoso, que era buscado desde el jueves: pactó su entrega en la esquina de Mitre y Belgrano, y ya fue trasladado a la comisaría para que sea indagado mañana domingo.
Como informó Primer Plano Online, por el crimen de una de las leyendas del hip hop en la Argentina hay ahora dos detenidos, de los cuales uno ayer aceptó declarar ante la justicia y negó su participación en el homicidio, pese a que se ubicó en todo momento en el lugar de los hechos.


Asimismo, el fiscal Claudio Oviedo, de la UFI N° 5 de Morón, ya tiene en su poder los resultados preliminares de la autopsia practicada al cadáver del músico. Según detallaron voceros consultados por este medio, la causa del deceso fue un “traumatismo encéfalo craneal grave”.
Los restos de Mike Dee tenían también otras heridas menores, algunas producidas en vida y otras post mortem. Eso, en principio, corroboraría los dichos de un testigo en la causa, que dijo haberse cruzado el martes por la tarde con Alleruzzo, al que vio ensangrentado. “Éste me pegó y me robó el celular”, fue lo que le habría dicho la víctima.
Quiénes son los dos detenidos en la causa
La persona a la que señaló es Joel Ramses Baladán (29), el primer detenido en la investigación. La acusación que pesa sobre él es gravísima: el fiscal Oviedo le imputa robo seguido de homicidio criminis causae, es decir, matar para ocultar un delito previo. La pena en expectativa que tiene esa calificación es la de perpetua.
“Yo no lo maté”, declaró Ramses Baladán al declarar ante los investigadores. Sí reconoció haber estado en el lugar del crimen, en donde se juntaba con el otro detenido, Pablo García (33) “a drogarnos”. Como informó este medio, por el robo a la panadería que cometió en octubre del año pasado permaneció 5 meses preso, y recuperó su libertad hace 20 días.
“Cuando yo llegué a la casa Tito ya estaba golpeado. Fui para drogarme y ya estaba Pablo, que llegó antes que yo. Después me fui y al otro día volví y ya a Tito no lo vi. Nos quedamos hasta las 5 de la tarde. Y lo del kiosco es verdad: fui a pedir un jabón porque empecé a trabajar en un frigorífico”, describió.
Eso fue en respuesta a la declaración pública, y también judicial, de una kiosquera del barrio que contó que el martes a la noche Ramsés Baladán se acercó a su negocio y le pidió algún producto para sacar sangre de la ropa. “Ella lo vio que tenía su vestimenta manchada y escuchó que hablaba con otra persona que estaba con él y le comentaba cómo habían golpeado a la víctima”, precisaron fuentes de la investigación.

Para la justicia el caso está esclarecido: se trató de un homicidio cometido no se sabe por qué motivo, pero lejos está de ser una banda de usurpadores que pretendió quedarse con la vivienda, como trascendió por algunos rumores vecinales. Lo que se abre ahora es otro capítulo: cómo accedían a la droga, de dónde la sacaban dos sujetos prácticamente marginales que terminaron asesinando a otro.
Además, el Municipio de Morón realizará un operativo de limpieza en la vivienda y en la cuadra para intentar devolver la paz al barrio. Es uno de los reclamos que se escuchó en las últimas horas cuando todos los ojos se posaron sobre esa zona, que guardará para siempre el recuerdo de ‘Tito’, como todos conocían a Alleruzzo, o a Mike Dee.









