Ya está en marcha una nueva edición, la octava, de Proyecto Mochi, la movida solidaria que nació en la región oeste detrás del noble objetivo de que a ningún nene o nena le falten los útiles indispensables para arrancar el ciclo lectivo y que la vuelta a clases sea con la mente puesta en crecer e incorporar conocimientos.
La campaña, ideada por las amigas María Laura Companys y Fernanda Supzeszyn, conlleva una logística previa para poder discriminar a quién será destinado cada uno de los elementos reunidos: está claro que no requieren lo mismo quienes arrancan el jardín, la primaria y la secundaria.
“Si te parece que puede ser un gran esfuerzo económico, podes sumarte en compañía de tus amigos, tus compañeros de trabajo y o familiares y de esta manera podrás compartir esta maravillosa experiencia con nosotros”, explican las organizadoras.
Es decir, en vez de comprar muchas cosas alguien en soledad se pueden poner de acuerdo varias personas en un determinado ámbito y armar una mochila con lo necesario para determinada edad y nivel educativo. Cartuchera, fibras, lápices, sacapuntas, carpeta, cuadernos y ya: eso es demasiado, porque cumple con la consigna de la movida.
La única condición (lógica, por cierto) planteada como una exigencia es que los productos deben estar en perfectas condiciones. “Como si la fuera a usar alguno de nuestros hijos”, afirman Companys y Supzeszyn. Por eso aclaran que puede ser nueva o usada, pero lo importante es que llegue limpia y en buen estado, incluyendo los elementos sugeridos en la lista.
Si tiene alguna tira rota, cosela; si tiene alguna mancha, lavala para disimularla. Que la solidaridad no sea sacarte de encima algo que iba a la basura, sino donar algo que realmente se pueda aprovechar.
Desde el próximo 15 de enero se pueden entregar las mochilas en cualquiera de los puntos de recepción, que se darán a conocer oportunamente a través del grupo de Facebook Proyecto Mochi. Es más: si no podés colaborar con todo lo que se pide, no te sientas afuera: podés acercar útiles escolares sueltos, y todo será aprovechado. Cuanto más sea lo que se junte, menos le faltará a un nene o una nena en su primer día de escuela.
“Llevamos entregadas más de 30.000 mochilas y kits en distintos comedores, merenderos y escuelas del Gran Buenos Aires, C.A.B.A. y del interior del país”, cuentan las promotoras. Si deseas unirte al proyecto, las organizadoras piden que envíes un mail con un teléfono de contacto para asignarte un destinatario y los útiles que deberás incluir en la mochila. Los correos son: