Un efectivo de la Policía de la Ciudad mató a uno de los delincuentes que intentaron asaltarlo en Merlo. La víctima resultó ilesa en un breve tiroteo que se originó con los agresores.
Fuentes de la investigación informaron a Primer Plano Online que el hecho sucedió en la intersección de las calles Zuviria y Cucha Cucha, por donde circulaba el agente en su moto Yamaha Fz. Esa jurisdicción pertenece al Destacamento Pompeya.
En esas circunstancias, los dos malvivientes lo abordaron con fines de robo y le exigieron la entrega del rodado y de sus pertenencias. “Lo apuntaron con un arma de manera intimidante. El oficial se identificó como tal y disparó porque los agresores no deponían su actitud”, refirió un vocero con acceso al expediente.
Según detallaron las fuentes, entre la víctima y los asaltantes se originó un breve intercambio de balas que terminó cuando los agresores huyeron corriendo, uno de ellos heridos: había manchas de sangre. El efectivo, que estaba con su uniforme reglamentario porque se dirigía a tomar servicio, llamó al 911 para dar aviso de lo ocurrido.
El herido en el hospital Héroes de Malvinas
Mientras la Policía trabajaba en el lugar y la justicia ordenó el levantamiento de evidencias, un joven ingresó con un balazo en el cuello al hospital Héroes de Malvinas. No está claro si llegó ya sin vida o murió allí en plenas tareas de reanimación de parte de los médicos. Por su vestimenta y el relato del policía víctima del intento de robo se confirmó que fue uno de los atacantes.
Los voceros lo identificaron como Gabriel Servín (27), mientras que su cómplice permanece prófugo de la justicia y está intentando ser identificado. Hay cámaras de seguridad que permiten reconstruir el recorrido de los malvivientes previo y posterior al ataque.
La fiscal Valeria Courtade, de la Fiscalía N° 3 de Morón, instruye actuaciones por el delito de homicidio en ocasión de robo, aunque no adoptó ningún temperamento con el efectivo por considerar que actuó en legítima defensa. Además, ordenó la realización de la autopsia de rigor para intentar extraer la bala y cotejarla con el arma del policía.










