El conflicto se inició tras un caso de gatillo fácil donde un efectivo, luego de atropellar a un motociclista y huir, regresó a la escena y ultimó a balazos al primo de la víctima. Sin embargo, la tensión escaló cuando, lejos de contener la situación, efectivos de la policía bonaerense avanzaron sobre la manifestación barrial.
En la tarde del domingo, allegados de ambas víctimas se concentran en reclamo de justicia y para exigir el máximo rigor de la ley contra el imputado, que ayer al mediodía se negó a declarar ante la fiscal Valeria Courtade, de la UFI N° 3 de Morón.
El concejal de Fuerza Patria Morón, Diego Spina, condenó enérgicamente los hechos ocurridos en Morón Sur, calificando la jornada como “un doble crimen social”: primero, el asesinato de un joven a manos de un policía de la Ciudad, y luego, la feroz represión desatada por la Policía contra familiares y vecinos que reclamaban justicia. “Es inadmisible. Al dolor de una familia destrozada por el gatillo fácil, el Estado le respondió con balas de goma y gases”, sentenció el edil moronense.
Desde el espacio político exigieron el retiro inmediato de las fuerzas de choque del barrio y la intervención de la Fiscalía para investigar tanto el homicidio inicial como los excesos cometidos durante el operativo de dispersión.

Para la investigación penal ambos hechos están esclarecidos y el autor responsable es el agente detenido. La imputación que pesa sobre Pelozo es la de homicidio agravado por el uso de arma de fuego (por el crimen del joven De Vita) y lesiones culposas por el choque previo. Como sea, la pena en expectativa que le cabe es la de prisión perpetua.
“La protesta social ante un asesinato no se resuelve a los tiros. Exigimos sensatez, el cese de la represión y justicia inmediata por el joven fallecido”, concluyó el referente de Fuerza Patria.








