El gobierno de la Provincia de Buenos Aires anunció que asistirá financieramente a los municipios a través de Aportes del Tesoro Provincial (ATP) y mediante la creación del Fondo Especial de Emergencia Sanitaria para la Contención Fiscal Municipal.
De esta manera, el gobernador Axel Kicillof dispuso una asistencia financiera inmediata de $1.000 millones para que sean distribuidos a los municipios, a través de Aportes del Tesoro Provincial (ATP), en base al Coeficiente Único de Distribución (CUD).
Pero la polémica llegó cuando se conoció la creación del denominado Fondo Especial de Emergencia Sanitaria para la contención Fiscal Municipal (Decreto 264/20), que tendrá el objetivo de contribuir con el pago de sueldos de los empleados municipales, las prestaciones habituales de los municipios bonaerenses y las necesidades adicionales determinadas por la emergencia del COVID-19.
Reunión de trabajo con el Gobernador @Kicillofok e Intendentes de @juntoscambioar donde repasamos el cumplimiento de la cuarentena, el avance de la apertura de algunas actividades de manera controlada y evaluamos la situación financiera de la Provincia y de los Municipios. pic.twitter.com/pQ2gmxh5nr
— Jorge Macri (@jorgemacri) April 21, 2020
“La ayuda financiera, destinada mediante este fondo, será reembolsable, no se percibirán intereses ni gastos administrativos de ningún tipo y se otorgará tras la solicitud de cada municipio”, precisó el gobierno provincial a través de un comunicado.
Este Fondo se compondrá con recursos de Rentas Generales de la Provincia, Aportes del Tesoro Nacional y otras fuentes que determine el Ministerio de Hacienda y Finanzas, como autoridad de aplicación. El fondo que se irá desembolsando en los próximos meses, estará constituido por una suma de 8 mil millones de pesos, que podrá ampliarse hasta 12 mil millones de pesos de ser necesario.
El decreto expresa que “la crisis sanitaria, económica y social impacta sobre el normal funcionamiento de las administraciones provincial y municipal, que se ven en la necesidad de atender mayores demandas de gastos en un contexto de caída de la recaudación de tributos”.
Si bien todavía no lo expresaron públicamente, la mayoría de los intendentes, sobre todo del primer cordón del conurbano, ya hicieron conocer su malestar por la medida. En la mayoría de los distritos la recaudación cayó abruptamente, a mucho más de la mitad de lo presupuestado, y tienen serio temor por posibles desbordes ante la emergencia y la escasez de recursos.










