Piden justicia por Fernando Padula, un joven de Hurlingham que murió embestido por un patrullero mientras viajaba en su moto

Fernando Ezequiel Padula tenía 23 años y murió en la madrugada del 25 de septiembre pasado a una cuadra de la casa de la chica con la que mantenía una relación amorosa. El siniestro ocurrió en la intersección de Tames e Yrigoyen, en San Justo, a una cuadra de su destino. Lo que se sabe hasta el momento es que el muchacho fue embestido por un móvil policial que era conducido por el agente Matías Arispe, y en el que viajaba su acompañante Verónica Acosta.

Desde aquel día hasta hoy, todo lo que pasó en la causa provoca desazón y mayor angustia en la familia Padula. Así lo describió Roberto, papá de Fernando, en conversación con Primer Plano On Line. “El patrullero estaba fuera de cuadrícula, porque pertenece a Ciudad Evita. Mi hijo iba en su moto y el móvil policial, que estaba en estado deplorable, lamentable, sin luces ni paragolpes, se lo llevó por delante. Lo peor es que eso ocurrió a las 2.45 de la madrugada y a mí me avisan recién a las 10, casi 8 horas después”, describió el hombre.

Roberto Padula
Roberto Padula es el papá de Fernando y una de las caras visibles del pedido de justicia

El resultado de la autopsia recién le llegó a la familia hace dos semanas. Por eso, porque además la Policía bonaerense nunca fue apartada de la investigación, es que los Padula consideran que existen elementos suficientes para apartar al fiscal Gastón Bianchi de la causa. Para eso se reunieron la semana pasada con la jefa de los fiscales de La Matanza, quien prometió estudiar el expediente para tomar una resolución al respecto.

Pero además, nueve meses después del hecho, todavía aguardan una pericia vial para determinar lo ocurrido, porque los efectivos alegaron en su defensa que ellos iban a 30 kilómetros por hora y que fue Fernando quien los chocó. Entre otras irregularidades, la familia de la víctima considera que el test de alcoholemia al conductor del móvil policial se realizó a las 9 de la mañana, y la custodia de la sangre estuvo a cargo de esa fuerza de seguridad, con lo cual desconfían del resultado. Asimismo, denunciaron que el muchacho fue desnudado en la calle, sobre el asfalto, ya fallecido, que en el patrullero no funcionaba el ABL (lo que sería el GPS de los móviles) y que el chofer no tenía registro habilitante. Además, la moto de Fernando fue llevada arriba del patrullero hasta la comisaría, donde permanece secuestrada, y al fallecido le sacaron la cédula verde y el registro.

Por eso continúan con su peregrinar por justicia, y el primer paso que aguardan es el apartamiento del fiscal Bianchi de la pesquisa. Esta semana tendrán una reunión con la Comisión Provincial por la Memoria, con la finalidad de que ese organismo intervenga ante las autoridades bonaerenses en materia de justicia y también de seguridad.

Fernando Padula
Fernando Padula murió tras ser embestido por un móvil policial en San Justo

Fernando trabajaba en una distribuidora de Hurlingham, distrito en el que vivía junto a su mamá Claudia Boggan, su papá y sus tres hermanos. Él era el menor de cuatro hijos del matrimonio, que clama para que se esclarezca el dramático hecho que partió al medio a la familia. “Nunca las autoridades se pusieron en contacto con nosotros, y la verdad es que nos gustaría que nos escuchen”, señala Roberto.

Por eso, para mantener vigente el reclamo, el próximo 25 de mayo van a realizar un festival para visualizar el caso y que no le vuelva a pasar a nadie. Los protagonistas de la movida serán sus compañeros de la banda de rock La Vanguardia, que Fernando integraba. El encuentro artístico será en la Plaza San Martín, de San Justo.

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