Un coche con tres ocupantes que pasa en cercanías de un control vehicular de la Policía Local de Morón. Una detonación. El auto que acelera, con tres ocupantes que se visualizan a la distancia. Una persecución policial que se inicia con sirenas y luces y un final otra vez insólito: tres aprehendidos que no pasaron ni un día en la cárcel.
Así se puede sintetizar la persecución que se vivió por las calles de Villa Sarmiento y que terminó en Ramos Mejía. Lo más increíble de todo es que, quien conducía el VW Bora que escapó en la persecución era conducido por un agente de la Policía de la Ciudad. El sujeto viajaba con su arma reglamentaria, desde donde salieron al menos dos disparos, y con su uniforme de trabajo doblado en la parte trasera del vehículo.
Según confirmaron fuentes judiciales a Primer Plano Online, Carlos Antonio Gómez, 23 años, legajo 9.376, terminó aprehendido junto a sus amigos Sergio Raúl Reche (26) y Daniel Ezequiel Rojas (29), todos por una causa caratulada como resistencia a la autoridad y abuso de armas, aunque por no contar con antecedentes penales fueron dejados en libertad. Del interior del rodado en que viajaban, los agentes que participaron del operativo secuestraron una pistola Beretta modelo PX4; un cargador y 12 proyectiles, además del mencionado uniforme.
“No participaron por ahora de ningún hecho delictivo previo”, confirmó la fuente judicial consultada por este medio. Desde el punto de vista legal, el efectivo deberá enfrentar la causa que está a cargo del fiscal Marcelo Diomedé de la UFIyJ Nº 5 de La Matanza, y del Juzgado de Garantías Nº 3, cuyo responsable es el juez Rubén Ochipinti. Aunque, desde lo administrativo, si recibe alguna sanción, esa decisión corresponde a la Policía de la Ciudad.












