“Creo que lo que está sucediendo en el mundo, y en la Argentina, requiere que el próximo presidente tenga un perfil que pueda conciliar sectores políticos, sociales, y que tenga la valentía para enfrentar los problemas, sin importarle son políticamente correctos o no”.
Para Raúl Díaz, referente del Frente Renovador de Merlo y uno de los armadores de la fuerza en el conurbano, Sergio Massa tiene que tener revancha en su intento por llegar a la Presidencia de la Nación. “Es un purasangre que debería correr las grandes carreras”, enfatizó el dirigente.
En una entrevista con Adrián Noriega y Norman Díaz en la emisión del programa Primer Plano por canal Somos, de Flow, Díaz descartó -al menos por el momento- la chance de que el exministro de Economía compita por la Gobernación bonaerense, como proponen desde distintos sectores del peronismo.
“Hablar de una candidatura a gobernador sólo corresponde en un marco de unidad general de acuerdo y porque es necesario, pero esa es otra historia. Yo creo que las prioridades, al menos para aquellos que tengan el perfil y la suficiente capacidad para ser Presidente en la Argentina que viene, debe estar puesta ahí”, se sinceró
La comparación con Néstor Kirchner y el 22% de 2003
Raúl Díaz esbozó una comparación con el proceso político que llevó a Néstor Kirchner a la Presidencia en 2003, luego de ser segundo en la primera vuelta electoral con apenas el 22% de los votos y detrás de Carlos Menem, que había cosechado el 25%.
“¿Recuerdan qué lo diferenció a Néstor Kirchner en aquel momento? La valentía política de encarar la difícil realidad que tenía la Argentina con instituciones destruidas, economía destruida, desempleo. Y tuvo la voluntad política de construir, desde un 22% de los votos, la fortaleza para enfrentar los problemas”, enfatizó.

De todos modos, el dirigente merlense indicó que la prioridad del peronismo debe ser sostener la unidad y definir sus bases de cómo encarar “un país en ruinas” que quedará luego de la experiencia libertaria, si es que el electorado decide cambiar de rumbo.
“Hay que definir bien qué es lo que hay que hacer y desechar las viejas recetas que no sirven para nuevas realidades. Hoy hay una rebelión en el mundo protagonizada por jóvenes, que ven una falta de destino a sus proyectos, y eso requiere que construyamos nuevas herramientas para gobernar”, concluyó Díaz.











