Un cliente fue víctima de un intento de robo en el interior de la sucursal Ramos Mejía del Banco Galicia. La increíble secuencia terminó con una violencia inusitada: hubo 4 disparos en la zona de cajeros automáticos que de milagro no mataron a nadie.
Mientras personal de la Policía Científica trabaja en el lugar bajo directivas emanadas por el fiscal Matías Marando, de la UFI N° 12 de La Matanza, los investigadores intentan recopilar por cámaras de seguridad la secuencia de lo ocurrido en la entidad ubicada sobre la avenida San Martín al 2100, esquina Eva Perón, jurisdicción de la comisaría de Don Bosco.
Si bien todo está siendo reconstruido, lo cierto es que un cliente de la sucursal se acercó a depositar dinero y no pudo hacerlo por temas administrativos. Cuando el hombre se retiraba, ya atravesando la zona de cajeros, fue abordado por el delincuente armado, que le exigió la entrega del bolso que tenía en su poder.

La víctima opuso resistencia y forcejeó con el ladrón, que todo indica estaba acompañado por dos cómplices que lo aguardaban en las afueras del banco. Entre empujones y golpes, el atacante cayó al suelo y gatilló cuatro veces el arma hasta que fue reducido por el cliente y otros testigos que presenciaron la escena. De inmediato el malviviente fue entregado a la Policía.
“Afortunadamente no hubo heridos, pero pudo haber sido un desastre”, señaló a Primer Plano Online una fuente de la investigación. El sujeto detenido, de 42 años, quedó imputado por robo agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa y disparos de arma de fuego. Será indagado mañana jueves por el fiscal Marando.
Durante el procedimiento policial, los efectivos incautaron una pistola calibre .380 que estaba en poder del sospechoso. Ahora la búsqueda se concentra en el seguimiento de los presuntos cómplices, que huyeron en una camioneta que merodeaba el banco.












