Pánico en el mediodía de Ituzaingó: banda que cometía una entradera fue sorprendida por dos patrulleros policiales, que se acercaron tras un aviso al 911, y escapó a los tiros. Los disparos se gatillaron incluso en las puertas de un establecimiento educativo.
Según logró reconstruir Primer Plano Online con fuentes de la investigación y vecinos de la zona que fueron testigos del hecho, todo comenzó en sobre la calle Peredo al 1100 de Barrio Aeronáutico, en donde dos sujetos en un auto negro estaban “reventando una casa”, como se le dice en la jerga del hampa a los ingresos delictivos en viviendas.
La secuencia fue observada por habitantes de la cuadra, que se contactaron al 911 para dar aviso. Así, dos móviles policiales se acercaron al lugar y, tal como se observa al video al que accedió Primer Plano Online en exclusiva, el rodado negro de los malvivientes salió a toda velocidad para alejarse. Justo en ese instante una mamá terminaba de cruzar la calle con sus dos hijos.
El tiroteo que se oyó desde el interior de una escuela
Los agentes entonces iniciaron el seguimiento del rodado, desde donde el acompañante disparó contra los uniformados. Una cuadra después de iniciada la fuga ambos patrulleros y el Peugeot 207 negro de los ladrones pasaron por la puerta de la Secundaria 6, ubicada en Peredo al 1000. Afortunadamente no hirieron a nadie.
La Policía instrumentó un operativo cerrojo coordinado entre varios móviles y les fue cerrando las vías de escape a los delincuentes, que terminaron deteniendo su marcha e intentando seguir la fuga a pie. Lo estacionaron en Marambio y Zanni, tras cinco cuadras de locura. Si bien uno de los ladrones consiguió huir, el otro fue detenido: las fuentes lo identificaron como Gastón Noel Salinas (44), con domicilio en Ituzaingó.
Lo que hasta el momento pudieron establecer los investigadores es que el detenido ofició de campana mientras su cómplice cometía el robo bajo la modalidad escruche: forzó la puerta de acceso y, tras revisar el mobiliario, se robó una notebook, alhajas y 900 mil pesos en efectivo. El detenido quedó a disposición de la fiscal María Alejandra Bonini, de la UFI Descentralizada Nº 2 de Ituzaingó, bajo cargos de robo agravado por efracción y tenencia ilegal de arma de guerra.
Es que Salinas tenía en su poder una pistola marca Sig Sauser calibre .9 milímetros con la que apuntó a los uniformados cuando se vio rodeado: un disparo al suelo de la Policía lo hizo deponer su actitud y se terminó entregando.









