El árbitro Franco Acita no es bienvenido en el Francisco Urbano. Ayer, cuando estaba entrando en calor, memoriosos hinchas del Deportivo Morón le facturaron largo y tendido los errores que cometió en el partido contra Godoy Cruz del pasado 20 de septiembre, cuando el equipo de Walter Otta perdió su invicto como local e inició una racha adversa que lo corrió del primer al tercer lugar de la tabla en su zona.
Los insultos previos, lejos de jugar como un factor de presión, parecen haber colocado al hombre de vestimenta negra en más desafiante aún con el público local. Y volvió a cometer yerros en su forma de arbitrar que, en un contexto de partido más apretado, hubieran sido decisivos para el marcador final. Y de nuevo en perjuicio del ‘Gallo’.
Mirá los dos penales no cobrados a Morón
Hubo dos acciones en particular que dieron la nota en el Urbano. La primera fue a los 19 minutos de la etapa inicial, a la salida de un córner desde el sector derecho ejecutado por Joaquín Livera. Emilio Lazza, central del equipo de Otta, fue a buscar el cabezazo en el punto del penal, pero no llegó a conectar el balón. ¿Motivo? En su carrera de pocos metros sufrió un doble agarrón de camiseta que lo hizo caer de manera abrupta. El juez entendió que no pasó nada.
Idéntica decisión tomó a los 39 del complemento, tras una corrida de varios metros de Elías Contreras por la derecha. El volante ingresó al área y, cuando iba a rematar o a frenarse para buscar un compañero, Brian Quintana (18 de Bolívar) lo tomó del brazo y lo revoleó por el piso. Otro penal claro que Acita no pitó, ya a esa altura encaprichado.
Después de aquel cotejo contra los mendocinos, el capitán de Morón, Mariano Bíttolo, hombre experimentado, de pocas palabras y sabio al declarar, se quebró. “Es el fútbol argentino, el que quiere algo más honesto que vaya a buscar otra liga”, manifestó a la salida de los vestuarios, visiblemente golpeado por la derrota.
La duda que queda, a partir de otra actuación fallida: ¿tiene algo en contra del ‘Gallo’ este encargado de impartir justicia o simplemente es un mal árbitro que no está capacitado para dirigir en instancias decisivas?












