Un joven de 25 años permanece internado recuperándose de las graves lesiones que padeció tras una feroz golpiza que recibió, con su pequeño hijo como testigo directo, en las puertas de un comercio al que se había acercado a comprar alimentos para desayunar en familia.
La víctima, identificada como Luciano Ezequiel Maidana, sufrió lesiones de gravedad producto del ataque ocurrido sobre la calle Bolivia al 900, entre Onelli y Escobar de la localidad de Libertad, en Merlo. El vecino había ido caminando a un almacén ubicado a media cuadra de su casa acompañado por su nene, de apenas 7 años.



Según narró su pareja, Rocío Belén Díaz, a Primer Plano Online, conviven desde 2018 y son papá y mamá del chiquito de 7 y de otro de 2 años. Aquella mañana, los dos hermanos que atacaron a su concubino se le acercaron a pedir dinero. “¿No tenés para un vino?”, le preguntaron de manera intimidante. Como su respuesta fue negativa, directamente comenzaron a golpearlo “de manera salvaje”.
“Uno le dio un golpe en la espalda y lo desmayó. Cuando cayó desvanecido siguieron con la golpiza mientras le decían que era una rata”, contó la mujer en conversación con Primer Plano Online. Fue el nene quien regresó corriendo hasta su casa a buscar a su mamá. “Están matando a papá”, alcanzó a gritar el chiquito.
Los agresores, dos hermanos conocidos del barrio
Cuando Rocío corrió al lugar del hecho encontró a su pareja completamente desfigurado y ensangrentado: según su descripción, el muchacho “perdió gran parte de la dentadura, sufrió lesiones en el cráneo por la que le hicieron tomografías en la cabeza y hematomas en distintas partes del cuerpo”.
Desde que la agresión ocurrió, la mujer se puso al frente de la investigación de manera simbólica. Se ocupó de hablar con la Policía, con testigos y hasta con la justicia, ya que declaró ante el fiscal a cargo del expediente. Según consignaron fuentes judiciales a Primer Plano Online, el caso está caratulado por el cuerpo médico forense como lesiones graves.
“Tiene para varios días más de internación”, graficó la mujer, que además habló de dificultades en los testículos y un dolor permanente en la cabeza y en distintas partes del cuerpo. Por ese motivo ella tuvo que pedir licencia en su trabajo como personal de limpieza en el geriátrico en el que trabaja: su novio hacía changas cortando el pelo y el pasto para ganarse la vida. Ahora, no se sabe por cuánto tiempo no podrá.
La mujer del joven golpeado pide ayuda para costear los gastos de recuperación: su cuenta es Luna.gian22
En cuanto a los acusados, Rocío describió que “andan por la calle, no tienen una dirección estable, por eso sé que la Policía los está buscando por distintos lugares”. En paralelo, la mujer reveló que tuvo que mudarse del barrio y dejar el alquiler en el que vivía por amenazar que recibió directamente de uno de los implicados. “Andate del barrio porque te vamos a prender fuego la casa”, fue la intimidación que le gritaron a viva voz.
Además, contó que su marido “ya los conocía” a los atacantes por otros hechos ocurridos en la zona y porque en 2018 lo habían apuñalado en el cuello durante un cumpleaños. “Ellos siempre andan buscando problemas con la gente: ya estamos cansados”, enfatizó la mujer y cerró: “esto no puede quedar impune. Así como lastimaron a mi marido pueden atacar a cualquier otra persona”.










