La explosión de la garrafa durante una carga en apariencia clandestina en la vivienda de la calle Ríos Gallardo al 900, en Morón sur, finalmente se convirtió en tragedia. Es que ayer martes falleció el dueño de la propiedad, Jorge Alberto Massacane (62), luego de permanecer casi una semana internado en el Hospital Posadas.
Desde el instante en el que trascendió la noticia Primer Plano Online habló de la gravedad de las heridas padecidas por el hombre, dueño además de un pet shop ubicado en la esquina de la avenida Eva Perón (ex Pierrastegui) y Santa María. Y dio cuenta de lo estremecedor del suceso: “tembló la manzana”, definieron vecinos de la zona.

Massacane había sufrido quemaduras de segundo y tercer grado, que le afectaron sobre todo las vías respiratorias. Su cuadro fue delicado desde el mismo momento en que lo trasladaron en una ambulancia del SAME Morón al mencionado nosocomio: fue sometido a los procedimientos clínicos de rigor, pero no logró resistir.
Este medio pudo confirmar hace instantes que el otro herido en el siniestro, identificado como Sergio Fabián García (42), permanece internado en el Hospital de Morón sedado y con ventilación mecánica, es decir, asistido por un respirador. Su cuadro, que también es de extrema delicadeza, está siendo sometido a distintas evaluaciones para determinar los pasos a seguir. El muchacho trabajaba como empleado de Massacane y era quien manipulaba los elementos al momento de la explosión.
Lo que se sabe del caso
Existe una causa judicial iniciada a raíz de lo que sucedió el pasado miércoles 22 de julio caratulada como averiguación de ilícito, a cargo del fiscal Claudio Oviedo, de la UFI N° 5 de Morón. Hay indicios concretos para acreditar que en el domicilio se realizaba una actividad sin autorización, que era la recarga de garrafas.

La justicia ya tiene en su poder el peritaje realizado por personal especializado de Bomberos y de la Brigada de Explosivos de la Policía en el garaje del domicilio, donde se desencadenó todo. “Todo indica que estaban cargando garrafas. Para los vecinos esa era una actividad habitual. De hecho, al camión rojo lo vincularon con el lugar a partir del aporte de personas con viviendas en las adyacencias”, precisaron voceros de la investigación.
Ese vehículo permanece en cercanías de la casa en que se produjo la explosión y fue secuestrado por orden de la justicia, pero aún no fue removido: nadie tiene las llaves. Sí le pusieron faja de secuestro para evitar que sea movilizado. El gran tema acá es que, desde lo penal, hay poco por hacer porque no hay delito: los daños que se produjeron fueron dentro de la casa de quien ejecutaba esa actividad, que además ahora murió, y las lesiones las padeció el hombre que tenía a cargo la actividad y un trabajador que prestaba servicio.
El fuego que se extendió por el garaje de la vivienda causó destrozos en la carrocería de un vehículo negro de alta gama de Massacane. Se trata de un Chevrolet Camaro de sexta generación (versión Coupe), con ópticas traseras que corresponden a los modelos lanzados entre 2019 y 2024.

“Cuando pasó todo esto, nosotros los vecinos de la cuadra tuvimos que levantar las garrafas que estaban tiradas en toda la calle. Los bomberos no se las llevaron, por eso la gente las tuvo que levantar. Y la gente de la casa las metió nuevamente”, contaron habitantes de la zona a Primer Plano Online. Todos esos elementos ahora quedaron incautados para los peritajes de rigor.













