Un hombre de 64 años fue detenido anoche en medio de una fuerte pelea con su concubina, de 42 años, a la que golpeó y amenazó. Además, el acusado roció con combustible la habitación en la que se encontraba la víctima. Si bien la pareja cuenta con un historial de violencia, nunca hubo presentaciones judiciales al respecto.
El hecho se desencadenó en una vivienda de la calle 25 de Mayo al 800, y la denuncia radicada por la mujer tiene dos capítulos. Según pudo saber Primer Plano Online con fuentes de la investigación, el primero de ellos fue el miércoles por la noche, en donde el imputado atacó a golpes al hijo mayor, que terminó con un moretón en el cuello.
La segunda parte se desató anoche, y terminó con la detención del agresor. Todo arrancó con un fuerte intercambio verbal que siguió con golpes, insultos y amenazas de muerte con una botella y un cuchillo. En esas circunstancias, el sujeto se retiró del domicilio con un bidón vacío y se dirigió a una estación de servicio ubicada en cercanías de la finca.
Alrededor de 20 minutos después, el violento retornó a la vivienda familiar con el recipiente cargado de combustible, volvió a golpear a la mujer y se encerró con ella en la habitación matrimonial. Fue en esas circunstancias en que esparció la nafta por las paredes mientras continuaba con las amenazas verbales hacia la víctima.
La intervención del hijo mayor y de la Policía para reducir al agresor
Mientras los gritos se sucedían en la habitación, el menor de los hijos de la pareja salió desesperado a pedir ayuda y su hermano, que vive en el mismo terreno pero en otra unidad habitacional, fue corriendo hacia esa parte de la casa.

Mientras llamaba al 911 para pedir la presencia policial, el joven consiguió romper la puerta y reducir a su padre. Cuando llegó el personal policial del Comando de Patrullas se llevó detenido al violento, identificado por los voceros como Héctor Arnoldo F. (su apellido no se publica para resguardar la identidad de sus hijos).
En principio, la fiscal Paula Hondeville, de la Fiscalía Nº 10 de Morón, le imputó los delitos de amenazas agravadas por el uso de armas, lesiones leves contra la mujer e idéntico delito por el ataque al hijo.
Sin embargo, como no tiene antecedentes penales y esas figuras legales son excarcelables, quedó en libertad con una exclusión de hogar y restricción perimetral de acercamiento al domicilio y a su familia.










