El Tribunal Oral Criminal N° 5 de Morón condenó a Matías Daniel Escudero, el sujeto acusado de intentar abusar sexualmente de una adolescente en el barrio de Pontevedra, en Merlo. El fallo no dejó conforme a la familia de la víctima: su abogado ya trabaja en la apelación. “Es una condena con sabor a poco”, afirmó la mamá de la chica.
Como informó Primer Plano Online, el imputado llegó al debate oral y público detenido, condición en la que se encuentra desde septiembre de 2024 por cargos de abuso sexual con acceso carnal en grado de tentativa y homicidio agravado por ser cometido mediante violencia de género en grado de tentativa. Sin embargo, no se pudo probar que atentó contra la vida de la joven, por lo que el segundo de los hechos fue quitado de la imputación formal.

En el inicio del juicio, de hecho, luego de escuchar la hipótesis del caso verbalizada por el fiscal Patricio Pagani, el propio Escudero realizó la confesión. “Lo que dijo el fiscal es así. Estoy arrepentido. No quise matar a nadie”, fueron sus únicas palabras. El tribunal entendió como una aceptación del delito que le espetaban.
Los gritos que salvaron a la joven
La víctima del hecho fue una adolescente de por entonces 13 años. Todo ocurrió el 31 de agosto de ese año, cuando la joven regresaba a su casa tras acompañar a una amiga hasta la suya. Al llegar al domicilio de la calle Muñiz al 300, el agresor -al que conocía del barrio- se le acercó con la excusa de indicarle que había llevado dinero para devolverle a su hermano.
Sin embargo, luego de tocarse los bolsillos cambió la versión y se excusó justificando que lo había perdido en el camino. Fue en esas circunstancias que invitó a la chica a que lo acompañe a buscarlo y ella aceptó: caminaron hasta llegar a las calles Carrasco y Bella Vista, donde frente a un descampado la abrazó por la fuerza.
Como ella rechazó ese acercamiento, con el propósito de someterla sexualmente la trasladó por la fuerza hasta un terreno abandonado, donde le quitó la ropa y la golpeó con tal violencia que le rompió una pieza dental. La chica gritó todo lo fuerte que pudo para solicitar ayuda y hasta mordió al imputado, con lo cual logró escapar.
Si Escudero no pudo concretar el ataque sexual fue exclusivamente por la resistencia de la adolescente y por la intervención de vecinos y vecinas del barrio, que acudieron en su ayuda al oír sus gritos. De hecho, dos testigos que auxiliaron a la chica relataron que la encontraron “en corpiño, toda embarrada, con la cara lastimada y con sangre en los labios”.
La condena al abusador
Luego de reunir toda la evidencia, los jueces Gabriel Sotelo, Julia de la Llana y Marcos Lisa dieron a conocer la sentencia contra Escudero: 7 años de prisión por resultar autor penalmente responsable del delito de abuso sexual con acceso carnal en grado de tentativa.

El tribunal consideró para su fallo no sólo la confesión del imputado, sino también el informe del perito psicólogo oficial del Cuerpo Técnico auxiliar del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil del Departamento Judicial Morón, que constató que la niña atravesó “una situación compatible con la violencia física, verbal y sexual que la mantiene con angustia y temor”.
Además, coincidieron con el pedido hecho por el fiscal Pagani: no se pudo probar que la intentó matar “ya que la violencia desplegada hacia la menor de edad fue ejercida para intentar consumar la agresión sexual”.
El abogado Rodrigo Tripolone, defensor de la víctima, anticipó que ya trabaja en la apelación del fallo. En su alegato había pedido 20 años de prisión para Escudero y aseveró que intentó cometer el homicidio porque la chica lo conocía del barrio.
Insiste con lo que expresó en la causa: que el abusador pretendió ahogar a la adolescente en un charco de agua, algo que para el tribunal no quedó acreditado ni siquiera en la declaración de la joven en Cámara Gesell. Sobre eso versará su recurso ante Casación. Además, reveló que la familia “está amenazada, porque a cien metros viven los familiares de este sujeto”.












