Los 14 trabajadores que fueron despedidos intempestivamente por los propietarios de la empresa textil Nueva Gente S.A se movilizaron hoy por las calles del centro de Morón y lograron reunirse por segunda vez con autoridades municipales junto a representantes sindicales.
Los gremialistas que fueron parte de la marcha y posterior encuentro con los miembros del gabinete gubernamental comunal fueron Gabriel González, secretario gremial de SETIA; Pascual Grillo, del sindicato de Viajantes; Sergio Souto, integrante del triunvirato que comanda la CGT Regional Morón; y referentes del gremio gastronómico UTHGRA zona oeste y La Fraternidad. Por el Municipio los recibieron Esteban Casaburo, secretario de Producción y Desarrollo Económico; Roberto Arévalo, subsecretario de Industria y Comercio; y Adrián Flores, secretario de Gobierno.
Según definió a Primer Plano On Line Gabriel González, de SETIA, la reunión “fue positiva”, por la decisión del Municipio de involucrarse en la búsqueda de alguna solución al conflicto, más allá de que no le corresponda en forma directa. Ocurre que el Gobierno de Tagliaferro ofreció en una primera instancia asistencia con bolsones de alimentos pero desde el sindicato lo consideraron como “insuficiente”.
En el encuentro de hoy, que fue el segundo desde que se produjo el cierre de la textil, surgió la posibilidad de confeccionar un listado con las 14 personas despedidas y el nivel de ingreso que tenían. Fue así que los funcionarios asumieron el compromiso de conformar una mesa de diálogo y activar los mecanismos para agilizar la conformación de una cooperativa. Además, el Municipio les ofreció a los despedidos integrarlos a la bolsa de trabajo, que es donde las empresas locales buscan empleados para cubrir sus necesidades de personal. De esa forma, mientras se resuelve el conflicto de fondo, tal vez los despedidos de Nueva Gente pueden hallar un sustento para sus familias.
Otras posibilidades que quedaron plasmadas fueron la chance de que la cooperativa, una vez puesta en funcionamiento, reciba demanda de trabajo de parte de otros actores productivos de Morón, incluido el Gobierno local, y la gestión, por parte de las autoridades comunales, de un subsidio para las personas que se quedaron sin trabajo. No se especificó ni el monto ni el tiempo pero es, al menos, un paliativo posible.
Desde el Gobierno Municipal sostienen que es una situación que los excede, porque se trata de “un empresario inescrupuloso” que de un día para el otro tomó la decisión de dejar en la calle a 14 personas y avisarles por teléfono. Aseguran que ponen todas las herramientas con las que cuentan pero saben que el tema los supera por tratarse de un conflicto privado.
En tanto, Sergio Souto, de la CGT regional, acompañó la movilización y anticipó que gestionará en persona una entrevista con el obispo de Morón, monseñor Jorge Vázquez, para transmitirle la preocupación por los despidos y pedir su intermediación. Asimismo, ponerlo al tanto de la pérdida de puestos de trabajo en la región oeste.
Los despedidos mantienen el acampe frente a la sede de la empresa, ya que se consideran como “custodios” de la materia prima que dejaron los anteriores dueños y también de las maquinarias. Aclaran que no es una toma sino un acampe pacífico hasta tanto les den una respuesta.
El Ministerio de Trabajo, por su parte, convocó ya a tres audiencias y todas se frustraron porque a ninguna de ellas concurrió la patronal. Hay otro encuentro pautado para el 13 de septiembre venidero, donde esa dependencia anticipó que, de no presentarse, el dueño de la firma será buscado por la fuerza pública.










