Un procedimiento ordenado por la justicia de Morón logró la desarticulación de una banda dedicada al narcomenudeo en la localidad de William Morris, en Hurlingham, cuya característica principal es que se había adueñado de la cuadra y sus responsables están vinculados a varios delitos conexos.
El operativo se llevó a cabo en un domicilio de la calle Maestra Piovano, entre Juan Díaz de Solís y Andrés Argibel del barrio Libertad, y fue llevado adelante por personal policial de la Delegación Departamental de Investigaciones de Drogas Ilícitas de Morón, en conjunto con la Secretaría de Seguridad del Municipio.


En rigor, como suele ocurrir en estos casos, la investigación se inició a raíz de una denuncia anónima en la que se daba cuenta de la actividad ilegal que se ejecutaba durante todo el día y a la vista de quien quisiera verla. “La venta de drogas se hacía en la vía pública y con una particularidad: la cocaína estaba envasada en pequeños tubitos plásticos”, precisaron voceros de la pesquisa.
Esa información llegó hasta la Fiscalía N° 9 de Morón, y fue la titular de esa dependencia, Marisa Monti, la que dispuso que la Policía realice tareas encubiertas tales como seguimientos, fotografías, filmaciones de las ventas e identificaciones de los integrantes de la organización delictiva.
Un barrio atemorizado
Lo primero que realizó el personal policial fue determinar que la venta directa estaba a cargo de dos varones y dos mujeres, que acopiaban el material en la vivienda y habían logrado tomar el control de la cuadra atemorizando al resto de las familias sobre las consecuencias de denunciar algo de lo que allí pasaba. “En el barrio todos los conocían y les tenían miedo: saben que están vinculados a otros delitos”, agregaron las fuentes consultadas.

Lo cierto es que la fiscal Monti solicitó, con los elementos reunidos, la realización de un allanamiento en la finca, cosa que fue convalidada por el Juzgado de Garantías N° 4 de Morón, a cargo del juez Maximiliano Carletti. Allí fueron detenidos sus cuatro ocupantes, sindicados como los que vendían la droga.
Además de la cocaína almacenada en 500 tubitos plásticos, la Policía incautó un total de 230 dosis de pasta base en envoltorios, bicarbonato (sustancia para su reducción) y un ladrillo compacto de 600 gramos de marihuana. También se llevaron del domicilio dinero en efectivo, telefonía celular y una balanza de precisión.
Los 4 detenidos quedaron a disposición de la justicia bajo cargos de tenencia ilegal de estupefacientes con fines de comercialización. Ahora, la justicia y el Municipio intentan establecer la propiedad de la vivienda para evitar que vuelva a ser tomada por una banda narco.










