Aún resuena el desesperado llanto de la modelo y periodista Luli Fernández, víctima de un violento robo en su casa de Los Polvorines en plena pandemia: delincuentes le pusieron un arma en la cabeza y la amenazaron con llevarse a su pequeño hijo en plena pandemia, allá por abril de 2020.
“Nos robaron plata y el reloj que tenía mi marido, que es lo de menos. Fue horrible, espantoso, pero imagino que en cuarentena va a ser fácil encontrar un auto blanco con estos dos tipos que nos robaron”, se sinceró en un video que grabó y compartió por redes sociales. Fueron dos los asaltantes que ingresaron a la casa que comparte con su marido, el abogado Cristian Cúneo Libarona.
Lo buscaban por la entradera a Luli Fernández y lo detuvieron en Ituzaingó: los pedidos de captura que acumulabahttps://t.co/nZxh8skIFx pic.twitter.com/ZGK8oDW7XX
— Primer Plano (@primerplanotv) June 23, 2026
Desde aquella vez que el nombre de Gabriel Alberto Viera (55) apareció en el radar de la Policía. Y si bien nunca dejó de estarlo, este año sonó con fuerza cuando fue identificado por investigadores tras una violenta entradera en la calle Caggiano al 4400 de Ituzaingó, donde una mamá, con su beba de 8 meses en brazos, fue apuntada por dos sujetos que le sustrajeron dinero y objetos de valor.
Los malvivientes arribaron en un VW Gol Trend gris, que fue ubicado por cámaras del Laboratorio de Imágenes del Municipio. Y que fue interceptado pocas horas después de ese robo en San Martín, pero dijo llamarse de otro modo: Bernardo Andrés Jumilla. “Tengo Alzheimer y sólo recuerdo mi nombre y apellido”, se justificó ante la Policía. Sus datos fueron cargados en el sistema Nosis de identificación de personas y, a raíz de su parecido físico, lo dejaron seguir viaje. De todos modos, le sacaron una foto para tenerlo identificado.
Un ladrón con frondosos antecedentes
Hubo otro elemento que llamó la atención de los investigadores: la particular bermuda que tenía colocada Viera (como puede verse en la foto de portada), que se cubrió el rostro con un barbijo mientras apuntaba a las víctimas. Calzaba la misma vestimenta cuando fue frenado por efectivos policiales durante un control de rutina: un pantalón de jean por debajo de las rodillas.


Con todos los elementos reunidos en la investigación, la fiscal Gabriela Millán, de la UFI Descentralizada N° 1 de Ituzaingó, solicitó al Juzgado de Garantías N° 6 de Morón la realización de un allanamiento en la vivienda en donde pudo constatar que residía Viera, sobre la calle Corbalán al 200, entre Güemes y Garay de Merlo. Allí fue detenido.
El sospechoso tenía también pedidos de captura por hechos cometidos en Pilar y en Moreno, y es investigado por otro robo en el barrio cerrado ‘Los Ombúes de Hudson’, en Berazategui, y que tuvo como víctima a un empresario al que le sustrajeron 40 millones de pesos.
Ahora quedó detenido por el delito de robo agravado por el uso de arma de fuego cuya aptitud para el disparo no se puede tener de ningún modo por acreditada que cometió contra la familia con la beba en Ituzaingó. Y se sabe que deberá responder a la justicia por más hechos que se le imputan. La fiscal espera el informe de reincidencia, porque Viera ya había sido detenido en el marco de las investigaciones en curso, pero estaba en libertad.










