El triple femicidio de Florencio Varela ya es uno de los capítulos más espeluznantes de la historia criminal argentina. Y para las familias de las Morena Verdi, Brenda del Castillo y Lara Gutiérrez un dolor que nunca más les permitirá volver a ser las mismas que fueron.
Por eso se dan fuerzas mutuamente y encuentran en cada cosa que hacen un motivo para recordarlas y honrar sus memorias. “Las únicas víctimas son las chicas. Y nosotros como familia, que vivimos con este dolor”, le dijo hace instantes Antonio, abuelo de Brenda y Morena, a Primer Plano Online.

El hombre, de 78 años, dudó en atender el teléfono cuando este medio lo contactó. Tiene todavía temores de la cantidad de amenazas que escuchó y mucho rencor de lo que se dijo de sus nietas. “Ellas pasaron a ser viudas negras a que nos muestren una pierna para reconocer sus cuerpos. Y que de repente ahora los medios ya no nos presten atención. Es como que el caso perdió interés y nos abandonaron”, se sinceró.
Anoche, el día en que Morena hubiera cumplido sus 21 años, la recordaron con lo que a ella más le gustaba: la música. Hicieron también una suelta de globos al cielo y lloraron mucho. Se abrazaron y mostraron su conmoción. “Es nuestra forma de expresarnos y de hacer que no las olviden. Además, mis hijos siguen convencidos que hay algo mucho más grande detrás, que esperamos no lo dejen de investigar”, agregó Antonio.
Familias que viven con custodia policial
Las familias de Brenda y Morena, que eran primas, viven con custodia policial por las permanentes intimidaciones que padecieron, incluso en sus domicilios. ¿Por qué piensan que ha algo más? “Nuestra sospecha está dada en lo que hicieron con los cuerpos de las nenas. Mis hijos están destrozados y llenos de odio. Hay gente presa, pero creemos que no todos los que hicieron semejante daño”, reflexionó el abuelo.
El barrio sigue siendo igual que siempre, no cambió nada. La única geografía que se modificó fue la presencia mediática: el caso perdió interés, dejó de ser atrayente en cuanto a rating y las cámaras ya no están. Incluso ayer las familias que se acercaron al cementerio a llevarle flores a Morena sólo contaron con la compañía de un canal chileno que está realizando un documental.
Las familias de las víctimas del triple femicidio reclamaron justicia: la gran incógnita que no logran develarhttps://t.co/v88JbX1f75 pic.twitter.com/rdFAEHsWhw
— Primer Plano (@primerplanotv) January 20, 2026
Antonio lleva en su pecho los rostros de sus dos nietas, no así el de Lara, la otra joven asesinada, la menor de las tres. En su mente tiene algunas dudas sobre lo que fue su participación en el triple crimen. “Hay algunas cosas que no nos cierran. El otro día mi otra nieta, de 16 años, me decía que las chicas habían pedido un Uber y de repente la hermana de Lara llamó para que suspenda el auto porque las pasaban a buscar. Eso no quedó nunca claro: por qué se anuló y a qué domicilio dijeron que iban a ir cuando lo encargaron. Eso nadie nos lo sabe responder”, cerró Antonio.
El abuelo de las víctimas preparaba sus cosas para ir a trabajar como cada día y se hizo un rato para charlar con este medio. Ahora están a la espera de las medidas judiciales que se siguen llevando adelante en un voluminoso expediente que ya tramita en el Juzgado Federal N° 2 de Morón, a cargo del juez Jorge Rodríguez, que ayer confirmó el procesamiento con prisión preventiva del último de los detenidos: Jesús Bernabé Mallón (42), quien fue filmado en septiembre pasado en una parrilla de la ciudad de Avellaneda en la que se planificó el triple femicidio.










