Una sangrienta escena terminó en tragedia: un policía se suicidó luego de dispararle a su novia, también agente policial de la que se terminaba de separar, y a la tía de ella, que había acudido al domicilio a asistir a su familiar en la mudanza.
Fuentes de la investigación confirmaron a Primer Plano Online que el hecho sucedió en una vivienda de la calle Alfonso Pareja al 2300 de la localidad de Laferrere, en La Matanza, en donde se desencadenó una feroz balacera por circunstancias que no pudieron establecerse.
Lo cierto es que todo ocurrió mientras un camión de mudanzas estaba cargando las cosas pertenecientes a la oficial Virginia Macarena Ruiz (22), numeraria de la Fuerza de Barrial de Aproximación de La Matanza. La joven estaba yéndose de la casa que compartió con su novio, Diego Nicolás Montoya (22), numerario de la misma estructura policial.
La mujer estaba siendo asistida por su tía hasta que en un momento determinado, sin todavía haberse podido establecer qué pasó, Montoya tomó su arma reglamentaria y disparó contra ambas mujeres. Mientras Ruiz recibió un proyectil en el pómulo del lado izquierdo y en el brazo y permanece en estado crítico, su familiar, identificada como Cristina Ruiz (46) fue baleada en la cabeza y quedó agonizando.
El suicidio del policía
Un llamado al 911 hecho por vecinos ameritó la rápida presencia policial en el lugar y ambas mujeres fueron trasladas de urgencia al hospital Balestrini. La tía de Ruiz murió a poco de ingresar: había perdido masa encefálica y no logró sobrevivir. Montoya, en tanto, se dirigió a su habitación y se voló la cabeza de un disparo.
135: línea de asistencia al suicida
Las tareas periciales en el lugar fueron desarrolladas por agentes de la Policía Federal, tal como indica el protocolo cuando un hecho es protagonizado por personal de la Bonaerense. El fiscal Adrián Arribas, de la UFI Temática Homicidios de La Matanza, supervisó las tareas en el lugar aunque la causa penal no tiene futuro: al morir el autor se extingue la acción penal.
El caso vuelve a instalar el debate sobre la formación policial y las evaluaciones a las y los agentes a los que el Estado les provee un arma de fuego. ¿Fue una tragedia evitable? Con 22 años, el asesino suicida había terminado su proceso formativo hace poco tiempo.











